Excursiones desde Tokyo: escapadas desde la capital de Japón

 

La ciudad de Tokyo alberga algunos de los mejores lugares que ver en Japón. Además, gracias a la excelente red ferroviaria japonesa y a la cercanía de otros destinos importantes, la capital japonesa puede servir como base para realizar algunas excursiones de un día.

Durante nuestro viaje a Japón en 16 días pasamos un total de siete noches en Tokyo. Aprovechamos ese tiempo para descubrir los lugares más importantes de la ciudad, pero también para realizar algunas escapadas a otros destinos cercanos. Gracias al tren bala y a las buenas conexiones ferroviarias, hay varios lugares que se encuentran a poco más de una hora de la capital.

Posiblemente nos dejemos alguna otra excursión que se puede hacer desde la capital japonesa, pero aquí os traemos las que realizamos nosotros durante nuestro viaje. En concreto, dedicamos un día a visitar el monte Fuji y la región de los Cinco Lagos para contemplar una de las imágenes más icónicas del país, descubrimos Kamakura con sus templos y su ambiente relajado, y recorrimos Nikko, una ciudad rodeada de bosques que alberga algunos de los santuarios más espectaculares de Japón.

Si estáis organizando vuestro viaje al país del sol naciente, os recomendamos leer primero nuestro artículo sobre qué ver en Japón, donde recopilamos los lugares imprescindibles del país.

¿Merece la pena hacer excursiones desde Tokyo?

En nuestra opinión, utilizar Tokyo como base para hacer algunas excursiones es una muy buena opción. Evidentemente, también se puede cambiar de alojamiento para no tener que volver a la ciudad. Sin embargo, gracias a la red ferroviaria de Japón hay algunos destinos que se encuentran a poco más de una hora de Tokyo.

Además, estas excursiones permiten descubrir una cara muy diferente de Japón. Mientras que Tokyo destaca por sus rascacielos y su ritmo frenético, lugares como Kamakura, Nikko o la región de los Cinco Lagos ofrecen templos históricos, paisajes naturales y un ambiente mucho más tranquilo.

Kamakura

Una de las escapadas que os recomendamos es la ciudad de Kamakura, que se encuentra a algo más de una hora desde la capital. Aquí encontramos algunos de los templos y santuarios más interesantes de Japón y, a diferencia de Tokyo, el ambiente es mucho más tranquilo y relajado.

Gran Buda o Daibutsu

Una de las visitas imprescindibles de Kamakura es el Gran Buda, una enorme estatua de bronce que se ha convertido en el símbolo de la ciudad. La figura mide más de 13 metros de altura y supera las 90 toneladas de peso, siendo la segunda estatua de Buda más grande de Japón.

 

Gran Buda de Kamakura durante una excursión desde Tokyo

Gran Buda

 

Originalmente la imagen se encontraba protegida dentro de un gran templo, pero este fue destruido por un tsunami en el año 1498. Desde entonces la estatua permanece al aire libre, convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles del país. Aunque las fotografías impresionan, lo cierto es que contemplar esta gigantesca figura en persona resulta todavía más impactante.

Templo Hase-dera

Si tuviéramos que elegir nuestra visita favorita de Kamakura, probablemente sería el templo Hase-dera. Este recinto destaca por sus cuidados jardines, pequeños estanques y una vegetación que cambia completamente según la época del año.

A medida que se recorre el complejo aparecen numerosas estatuas budistas repartidas por distintos rincones, algunas de ellas situadas incluso en el interior de una cueva. Uno de los lugares más llamativos es la zona dedicada a Jizo, donde se colocan pequeñas figuras en memoria de hijos nonatos.

 

Jardines del templo Hase-dera en Kamakura

Templo Hase-dera

 

Además de sus templos y jardines, desde algunos puntos elevados del recinto se obtienen bonitas vistas de la ciudad y de la costa, convirtiendo al templo Hase-dera en una de las visitas más completas y recomendables de Kamakura.

Templo Kencho-ji

El Kencho-ji es el templo zen más antiguo de Kamakura y está considerado el primero de los llamados Cinco Grandes Templos Zen de la ciudad. Fue fundado en el año 1253 por un maestro zen procedente de China y todavía hoy conserva gran parte de su importancia histórica y religiosa.

 

Templo Kencho-ji, el templo zen más antiguo de Kamakura

Templo Kencho-ji

 

Nada más cruzar la gran puerta de entrada se percibe la paz que caracteriza al recinto. Los edificios tradicionales, los estanques y la vegetación crean un ambiente perfecto para pasear sin prisas y disfrutar de una de las zonas más tranquilas de Kamakura.

Santuario Tsurugaoka Hachimangu

El Tsurugaoka Hachimangu es el santuario sintoísta más importante de Kamakura y uno de los lugares con más relevancia histórica de la ciudad. Está dedicado a Hachiman, dios protector de los samuráis y patrón de la familia Minamoto.

 

Santuario Tsurugaoka Hachimangu en Kamakura

Santuario Tsurugaoka Hachimangu

 

Para llegar hasta él hay que recorrer parte de Komachi-dori, una de las calles más animadas de Kamakura, y atravesar el gran torii que marca el acceso al santuario. El recinto cuenta con varios edificios, jardines y zonas rodeadas de vegetación que invitan a pasear con calma. Desde la parte superior se obtiene una bonita panorámica del paseo principal que conduce hasta el santuario.

Nikko

Gracias al tren bala se puede llegar a la ciudad de Nikko en algo más de una hora. Los santuarios y templos de Nikko en su conjunto están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además de su importancia histórica y religiosa, Nikko destaca por encontrarse rodeada de naturaleza, lo que convierte la visita en una experiencia muy diferente a la de otras ciudades japonesas.

Santuario Tosho-gu

El santuario Tosho-gu es la visita más importante de Nikko y uno de los complejos religiosos más espectaculares de todo Japón. Este recinto fue construido para albergar el mausoleo de Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato Tokugawa, una de las etapas más importantes de la historia del país.

 

Santuario Tosho-gu en Nikko, Patrimonio de la Humanidad

Santuario Tosho-gu

 

El santuario Tosho-gu destaca por su abundante decoración, sus detalles dorados y la gran cantidad de edificios repartidos por toda la montaña. Entre sus elementos más famosos se encuentran la pagoda de cinco pisos y los conocidos monos de la sabiduría, que representan no ver, no oír y no decir el mal. La combinación de arquitectura, historia y entorno natural hacen que esta sea, sin duda, la visita imprescindible de Nikko.

Santuario Taiyuin-byo

El Taiyuin-byo es uno de los santuarios más interesantes de Nikko y alberga el mausoleo de Tokugawa Iemitsu, tercer shogun de la dinastía Tokugawa. Fue construido durante el siglo XVII y presenta muchas similitudes con el santuario Tosho-gu.

 

Santuario Taiyuin-byo rodeado de bosques en Nikko

Santuario Taiyuin-byo

 

Aunque no es tan visitado como el santuario Tosho-gu, su arquitectura resulta igualmente impresionante. Los edificios están decorados con numerosos detalles y se integran perfectamente entre los bosques que rodean el recinto. Gracias a su ambiente mucho más tranquilo, recorrer el santuario Taiyuin-byo permite disfrutar con calma de uno de los rincones más bonitos de Nikko.

Santuario Futarasan Jinja

El Futarasan Jinja es uno de los santuarios sintoístas más antiguos de Nikko y forma parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue fundado en el año 767 como templo budista, antes de convertirse posteriormente en santuario sintoísta.

 

Santuario Futarasan Jinja en Nikko

Santuario Futarasan Jinja

 

Aunque suele quedar eclipsado por el santuario Tosho-gu, merece la pena acercarse hasta él para descubrir un lugar mucho más tranquilo y menos concurrido. Su ubicación rodeada de bosques y la atmósfera que se respira en el recinto lo convierten en una visita muy agradable. Además, forma parte de uno de los conjuntos religiosos más importantes de Japón.

Monte Fuji y los Cinco Lagos

Seguramente la imagen más reconocible de Japón sea el monte Fuji. Existen muchas formas de visitar esta montaña, pero nosotros optamos por realizar una excursión por la región de los Cinco Lagos, uno de los mejores lugares para contemplar el volcán.

Además de disfrutar de algunas de las vistas más espectaculares del monte Fuji, esta excursión también permite descubrir bosques, cascadas y santuarios situados en sus alrededores. Nosotros tuvimos la suerte de disfrutar de un día completamente despejado y poder ver el volcán al completo.

Lago Kawaguchiko y los Cinco Lagos

La región de los Cinco Lagos fue, sin duda, una de las partes que más disfrutamos de esta excursión. Situada en la base norte del monte Fuji, esta zona está formada por varios lagos de origen volcánico que ofrecen algunas de las mejores panorámicas de la montaña.

Durante nuestro recorrido visitamos algunos de los lagos más importantes de la región, entre ellos Kawaguchiko, Motosu y Saiko. Cada uno ofrece una perspectiva diferente del monte Fuji y permite contemplar cómo el paisaje cambia a medida que se rodea el volcán.

 

Vistas del lago Kawaguchiko con el monte Fuji al fondo

Vistas del lago Kawaguchiko con el monte Fuji al fondo

 

De todos ellos, el lago Kawaguchiko es probablemente el más famoso y también el que ofrece algunas de las vistas más espectaculares. Si el día está despejado, como ocurrió durante nuestra visita, se puede disfrutar de una de las imágenes más icónicas de todo Japón.

Santuario Fuji Sengen Jinja

Muy cerca del monte Fuji se encuentra el santuario Fuji Sengen Jinja, uno de los lugares más tranquilos que visitamos durante esta excursión. El recinto está rodeado de un frondoso bosque y ofrece una atmósfera muy diferente a la de los templos y santuarios de las grandes ciudades japonesas.

 

Santuario Fuji Sengen Jinja cerca del monte Fuji

Santuario Fuji Sengen Jinja

 

Sus edificios tradicionales, los senderos entre árboles centenarios y la tranquilidad del entorno hacen que merezca la pena dedicarle algo de tiempo. Además, su ubicación cerca de la estación de tren permite visitarlo fácilmente antes o después de recorrer la región de los Cinco Lagos.

Aunque muchas personas optan por visitar el Arakura Fuji Sengen Jinja por sus famosas vistas del monte Fuji, nosotros disfrutamos especialmente del ambiente que ofrece este santuario.

Shiraito Falls

Las Shiraito Falls son una de las cascadas más bonitas de Japón y una parada muy recomendable durante una excursión por los alrededores del monte Fuji. Estas cataratas tienen unos 20 metros de altura y cerca de 150 metros de anchura, lo que las convierte en unas de las más espectaculares del país.

 

Shiraito Falls en los alrededores del monte Fuji

Shiraito Falls

 

Lo más curioso es que el agua procede de los acuíferos formados por las filtraciones del monte Fuji y emerge directamente de la pared rocosa, creando decenas de pequeños saltos de agua que dan forma a la cascada. Rodeadas de vegetación y con el sonido constante del agua de fondo, las Shiraito Falls nos parecieron uno de los rincones naturales más bonitos de toda la excursión.

Bosque de Aokigahara y Cueva del Viento

Una de las paradas más curiosas de la excursión por la región de los Cinco Lagos fue el bosque de Aokigahara, situado a los pies del monte Fuji. Este bosque creció sobre antiguas coladas de lava generadas por las erupciones del volcán. La densa vegetación y el terreno volcánico hacen que el entorno tenga una atmósfera muy particular. Durante la visita se pueden recorrer algunos senderos y observar cómo la naturaleza ha ido cubriendo poco a poco las formaciones de lava.

 

Entrada a la Cueva del Viento en la región de los Cinco Lagos

Cueva del Viento

 

En esta misma zona también visitamos la Cueva del Viento, una cavidad natural originada por la actividad volcánica del monte Fuji. En su interior la temperatura se mantiene fresca durante todo el año y permite observar de cerca algunas de las curiosas formaciones creadas por el enfriamiento de la lava. Nosotros no llegamos a recorrer el interior completo, pero solo acercarnos a la entrada fue suficiente para notar cómo la temperatura descendía de forma considerable.

Consejos para organizar las excursiones

Una de las grandes ventajas de utilizar Tokyo como base es la facilidad para realizar escapadas de un día a algunos de los lugares más interesantes de Japón. Sin embargo, una buena planificación puede marcar la diferencia a la hora de aprovechar el tiempo y disfrutar de estas visitas con más tranquilidad. A continuación, os dejamos algunos consejos que creemos que pueden resultar útiles.

  • Madrugar: Intentad salir temprano para aprovechar al máximo el día. Aunque muchos de estos destinos se encuentran relativamente cerca de la capital, entre trayectos y visitas se acaba invirtiendo bastante tiempo.
  • Previsión climatológica: Revisad siempre la previsión meteorológica antes de visitar la zona del monte Fuji. La montaña suele permanecer oculta con bastante frecuencia debido a la niebla y merece la pena escoger un día despejado si tenéis esa flexibilidad en vuestro viaje.
  • Calzado: Si vais a visitar varios templos y santuarios en Kamakura o Nikko, llevad calzado cómodo, ya que se camina bastante durante toda el día.
  • Organización: Reservad al menos un día completo para cada excursión. En nuestra opinión no merece la pena intentar combinar dos destinos en un mismo día, ya que acabaríais viendo ambos lugares con prisas.
  • Planificación: Si disponéis de varios días en Tokyo, os recomendamos alternar días de visitas por la ciudad con alguna excursión. De esta manera podréis descubrir diferentes caras de Japón y disfrutar de una experiencia mucho más completa.
  • Seguro de viaje: En excursiones de un día desde Tokyo, aunque los desplazamientos son sencillos, es recomendable contar con seguro de viaje para cualquier incidencia durante el trayecto o la visita. Nosotros viajamos asegurados con Heymondo. Solo por ser lector de Juntosxelmundo tienes un 5% de descuento contratando aquí tu seguro con Heymondo.

Conclusión

Con esto damos por concluido nuestro artículo sobre las mejores excursiones que se pueden realizar en un día desde la capital japonesa. Es posible que existan otras escapadas interesantes desde Tokyo, pero en nuestros artículos nos gusta hablar siempre desde nuestra propia experiencia, por lo que únicamente os hemos mostrado los destinos que visitamos durante nuestro viaje.

Como habéis podido ver, las excursiones desde la capital ofrecen una gran variedad de experiencias. Desde templos históricos y santuarios rodeados de naturaleza hasta algunos de los paisajes más espectaculares de Japón, como el monte Fuji. Además, son una excelente forma de complementar la visita a Tokyo y descubrir una cara muy diferente del país.

Si todavía estáis preparando vuestro viaje, también podéis consultar nuestra guía sobre qué ver en Tokyo para organizar vuestra estancia en la capital.

Si habéis tenido la oportunidad de realizar alguna otra excursión desde la capital, os agradeceríamos que nos lo contarais en los comentarios. Siempre es una buena forma de descubrir nuevos lugares para una futura visita a Japón. Y como siempre, si tenéis cualquier duda sobre el viaje, estaremos encantados de intentar ayudaros.

 

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