Día 5 (30/08/2025) - Ljubljana

Ljubljana

Hoy teníamos planeado dedicar el día a Ljubljana, la capital de Eslovenia. Para empezar, tomamos un desayuno compuesto por unos bocadillos con el pan y el embutido que habíamos comprado la tarde anterior. También tomamos un café con leche, aprovechando que teníamos cafetera en el alojamiento y que nos habían dejado algo de café molido. Después, preparamos una mochila con lo que necesitaríamos para pasar el día y subimos al coche.

Para hoy habíamos reservado un free tour por la capital de Eslovenia, para ello teníamos que llegar hasta el centro de la ciudad. Intentamos aparcar lo más cerca posible del centro de la ciudad. No tardamos mucho en encontrar parking en zona azul. En Ljubljana tienen una aplicación para poder pagar con el móvil y pagamos para poder dejar el coche unas pocas horas, si después necesitábamos más tiempo solo era cuestión de poner más dinero en la aplicación. Desde aquí solo tuvimos que caminar unos minutos para llegar al punto de encuentro del free tour.

El free tour empezaba concretamente en la fuente de Robba, donde conocimos a nuestra guía. Lo primero que nos explicó es como funcionan los free tour y algunas curiosidades generales sobre el país y la ciudad. A continuación, pasó a explicarnos que la fuente donde estábamos se llama fuente de Robba, porque el escultor fue Francesco Robba. Sin embargo, también se la conoce como la fuente de los tres ríos, porque representa los 3 ríos más importantes de Eslovenia.

 

Fuente de Robba

Fuente de Robba

 

Empezamos a caminar y conocimos que el centro de Ljubljana es peatonal. Solo tienen acceso unos pequeños taxis eléctricos que son gratuitos y te llevan a cualquier parte del centro. Este es uno de los motivos que la ciudad sea una de las capitales verdes de Europa.

Llegamos al mercado de Ljubljana, donde vimos montones de paradas de fruta y verdura. El mercado ocupaba toda la plaza y había todo tipo de productos del campo, todo tipo de verduras, hortalizas y frutas. También había varios tipos de setas que procedían de los bosques cercanos a la ciudad. Más adelante vimos que había más puestos al lado del río, estos estaban dedicados a vender miel y otros productos relacionados.

 

Mercado

Mercado

 

Mercado

Mercado

 

Pasamos junto a la catedral de San Nicolás y nos acercamos a una puerta lateral. El motivo era que la puerta de cobre representa al Papa Juan Pablo II y otros obispos, que parecen salirse de la puerta. Ambas puertas laterales y la principal, se instalaron cuando el Papa Juan Pablo II visitó la ciudad en el año 1966.

 

Catedral de San Nicolás

Catedral de San Nicolás

 

A continuación, fuimos junto al río para ver algunos de los puentes de la ciudad. El primero fue el puente del carnicero, donde vimos que la baranda está llena de candados, simbolizando el amor eterno. En algunos candados había chupetes, porque esa pareja había tenido hijos. Desde aquí se veía el puente de los dragones y nuestra guía nos explicó su curiosa historia.

 

Puente del carnicero

Puente del carnicero

 

Seguimos el curso del río para llegar al que seguramente es el punto más bonito de la ciudad. El triple puente y la plaza Prešeren es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Como su nombre indica, el triple puente son en realidad tres puentes uno junto al otro. Antiguamente solo había uno y debido a que por aquí pasaban muchos mercaderes, decidieron que tenían que ampliar el puente. Hicieron un concurso y la propuesta ganadora fue que en vez de ampliar el puente, hacer otros dos junto al que ya había.

 

Triple puente

Triple puente

 

La plaza Prešeren debe su nombre a France Prešeren, el poeta que fue el precursor de la poseía eslovena. En uno de los lados de la plaza hay una estatua del poeta hecha en cobre. Nuestra guía nos explicó la historia de France Prešeren y su amada Julija Primic. De hecho, en una de las calles que sale de la plaza estaba la casa de Julija y en la fachada hay una figura de su cara mirando hacia la estatua del poeta. En la plaza también se encuentra la iglesia de la Anunciación, construida en el año 1669 y que destaca por el color rosa de su fachada.

 

Plaza Preseren

Plaza Prešeren

 

Cruzamos la plaza Prešeren y en un par de minutos llegamos a la plaza de la República. Esta es la plaza más grande de la ciudad y tiene gran relevancia porque aquí se declaró la independencia de Eslovenia el 26 de junio de 1991. Pasamos junto al edificio de la universidad de Ljubljana para, caminando unos pocos metros, llegar a la biblioteca nacional de Eslovenia. Nuestra guía nos explicó ciertas curiosidades de diseño que el arquitecto había aplicado en este edificio.

 

Plaza de la República

Plaza de la República

 

Biblioteca

Biblioteca Nacional

 

Volvimos a cruzar el río Ljubljanica para ir volviendo al punto de partida, en esta ocasión por el puente de Saint James. Antes de llegar pasamos por un callejón donde había una fuente en forma de mano. Por donde discurría el agua había pequeñas caras, que en realidad simbolizaban los excrementos de la gente que antes tiraba las heces a la calle. La mano de la fuente lleva un anillo y se dice que hay que tocarlo y pedir un deseo para que se cumpla. Finalmente, llegamos al ayuntamiento y entramos al patio interior. Aquí nuestro guía hizo unas últimas explicaciones y puso fin al free tour. Por nuestra parte, pagamos 25€ por el free tour y aprovechamos para preguntar donde podíamos ir a comer.

 

Ljubljana

Ljubljana

 

Siguiendo las recomendaciones de la guía del tour fuimos a comer a Hiša Pod Gradom. Pedimos una ensalada, una sopa de champiñones y un filete de Ljubljana para compartir, y para Liam un menú infantil que incluía un plato de pasta, postre y agua. Además, pedimos un Štruklji para probar uno de los postres más típicos de Eslovenia. Estaba todo muy bueno, así que había sido buena idea seguir las recomendaciones de la guía. En total pagamos 62,8€ por la comida, teniendo en cuenta que habíamos pedido postre no estaba del todo mal.

 

Filete de Ljubljana

Comida – Filete de Ljubljana

 

Štruklji

Comida - Štruklji

 

Al salir del restaurante quisimos subir al castillo. Estábamos justo en la base de la colina donde se sitúa el edificio. Sin embargo, vimos que había más de 20 minutos subiendo por una cuesta y con el carrito de Nara. Así que decidimos que lo mejor era subir con el funicular. Tuvimos que hacer un poco de cola y pagar en total 12€ para poder subir al funicular. El precio incluía subir y bajar del castillo y yendo con el carrito era la mejor opción.

Una vez arriba empezamos a recorrer el interior de las murallas. Pasear por el patio es gratuito. También hay algunas salas a las que se puede acceder de forma gratuita. En una de ellas vimos algunas armas y armaduras típicas de la época, también entramos en la capilla. Había otras estancias en las que había que pagar pero no nos parecieron suficientemente interesantes. Cerca de la entrada había una escalera que llevaba a una parte de la muralla. Desde arriba pudimos ver gran parte de la ciudad de Ljubljana.

 

Castillo

Castillo

 

Castillo

Castillo – Vistas de Ljubljana

 

Bajamos del castillo utilizando de nuevo el funicular. Fuimos hasta el puente de los dragones que habíamos visto de lejos por la mañana y ahora queríamos ver de cerca. Por la mañana, nos habían explicado que este puente fue uno de los primeros en construirse utilizando hormigón. Se construyó cuando la ciudad pertenecía al imperio Austro-Húngaro. El alcalde la ciudad pidió al emperador financiación para construir el puente y tras varias charlas, el alcalde consiguió que fueran dragones las estatuas que se pusieran en el puente. Como contrapartida, el emperador consiguió que el puente se construyese en hormigón para probar este nuevo material.

 

Puente de los dragones

Puente de los dragones

 

Vimos que se nos estaba acabando la hora del parking y la aplicación no dejaba poner más tiempo. Así que teníamos que cambiar el coche de lugar. Fuimos paseando junto al río, siguiendo en parte el recorrido que habíamos hecho durante la mañana en el free tour. Ahora con más tranquilidad vimos que la ciudad es muy bonita. Al llegar al coche, pensamos en buscar otra zona del centro para aparcar o ir a visitar el curioso barrio de Metelkova, finalmente nos decantamos por la segunda opción.

Apenas tardamos 10 minutos en llegar al barrio de Metelkova y encontrar parking. El motivo de venir hasta este barrio era visitar su zona alternativa. Sin quererlo habíamos aparcado a pocos metros de esta pequeña zona. Lo que llama la atención son las pintadas que hay en las fachadas de las casas. Al llegar, vimos que había unos cuantos policías, debido a que había unas personas con no muy buenas pintas y que al parecer iban bebidos. Intentamos manteneros al margen y ver las fachadas de las casas.

 

Metelkova

Metelkova

 

Metelkova

Metelkova

 

La zona no es muy grande, debe de haber entre 20 y 30 fachadas pintadas y con algunas esculturas. Algunas nos parecieron muy originales y bonitas, aunque otras son bastante sencillas. El ambiente no era el mejor y quisimos hacer la visita un tanto rápido. Cuando estábamos acabando el recorrido nos encontramos con Leyla y Fons, de mochilaenlaespalda, a los que conocíamos con anterioridad. Estuvimos intercambiando impresiones del viaje y nos hicieron algunas recomendaciones, ellos ya volvían para casa al día siguiente, mientras que a nosotros nos quedaba la mitad del viaje. El cielo amenazaba con llover, así que nos despedimos y volvimos al coche.

 

Metelkova

Metelkova

 

Metelkova

Metelkova

 

Volvimos al centro de la ciudad cuando ya empezaba a llover. En los 5 minutos que tardamos en volver cerca del centro, la lluvia estaba apretando y decidimos ir a merendar al Wonderland Ljubljana, que nos acababan de recomendar Leyla y Fons. Aparcamos a pocos metros del local, pero la lluvia era tan intensa que decidimos esperar un poco en el coche para que aflojara. El local del Wonderland nos llamó la atención nada más entrar, es muy bonito y con unas decoraciones muy bien cuidadas y originales. Además, tiene dos pisos y una vez tuvimos mesa, por turnos dimos una vuelta para ver el local al completo.

 

Wonderland Ljubljana

Wonderland Ljubljana

 

Wonderland Ljubljana

Wonderland Ljubljana

 

La carta del Wonderland Ljubljana tiene algunos platos salados, pero sobre todo destaca por los platos dulces. Hay todo tipo de pastelitos, batidos, cafés y otros tipos de postres. La carta es bastante extensa y tardamos en decidirnos que pedir. Finalmente, pedimos un pastelito, un postre que venía en vaso y un batido. Además de tener una presentación muy buena, hemos de decir que también estaba todo muy bueno. Cuando acabamos de merendar todavía llovía un poco, de modo que decidimos volver a nuestro alojamiento.

 

Wonderland Ljubljana

Wonderland Ljubljana

 

Wonderland Ljubljana

Wonderland Ljubljana

 

Pasamos un rato en nuestro apartamento, aprovechando para hacer duchas y jugar un rato con Liam. Cuando se hacía de noche fuimos al restaurante Azur que teníamos cerca. El restaurante tiene platos más internacionales que nacionales, pero como pudimos comprobar estaban muy buenos. Pedimos para compartir una pizza y unos rigatoni al pesto genovese. La pizza estaba muy buena pero el plato de pasta estaba increíble. Junto con la bebida pagamos 29,1€, seguramente una de las cenas más económicas del viaje. Hoy habíamos caminado mucho por las calles de Ljubljana, así que después de cenar volvimos al apartamento a dormir.

 

Rigatoni al pesto genovese

Cena – Rigatoni al pesto genovese

 

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