Día 17 (02/04/2024) - Koh Tao ➞ Ao Nang
Koh Tao
Hoy teníamos uno de los últimos traslados largos que nos quedaban del viaje, quizá el más pesado de los que restaban. A las 9 teníamos que estar preparados en la recepción del resort con nuestras mochilas. Como el bar estaba junto a la recepción decidimos desayunar aquí y así ir más tranquilos. Para desayunar pedimos cada uno un plato diferente, un pancake con fruta y chocolate, un yogur con fruta y unos huevos revueltos con pan. El desayuno estaba muy bueno y además con buenas vistas a la bahía de Chalok. A los pocos minutos dijeron que podíamos subir a la furgoneta con nuestras mochilas para ir a Mae Haad.

Desayuno en Assava Dive Resort

Desayuno en Assava Dive Resort – Pancake con fruta y chocolate
Una vez en el muelle vimos que había mucha gente que como nosotros hoy abandonaban Koh Tao. Mientras esperábamos a que nos dijeran a que barco teníamos que subir, hicimos un último intento de recuperar la mochila de porteo, pero de nuevo sin éxito. Cuando nos indicaron cual era nuestro barco nos acercamos y nos sorprendió positivamente, ver que esta vez iríamos en un barco mucho más grande que cuando llegamos a la isla. Este barco era mucho más cómodo y rápido. Además, como descubrimos durante el recorrido era mucho más estable y Sergio no se mareó.
Al llegar a tierra lo hicimos en un puerto diferente, en esta ocasión fue en Donsak Pier. El traslado que habíamos contratado incluía el barco de Koh Tao hasta Donsak Pier y una minivan desde aquí hasta Ao Nang. Tuvimos que esperar un buen rato hasta que finalmente nos dijeron que teníamos que caminar hasta otro parking donde nos esperaban. Desde Donsak Pier salen minivans con diferentes destinos y para el nuestro salían desde un parking a unos 200 metros. Junto con otros turistas llenamos la furgoneta y empezamos el trayecto por carretera.
A los pocos minutos de salir paramos a poner gasolina y el conductor nos dijo que si queríamos, podíamos aprovechar para comprar en un 7 eleven que había justo al lado. Sin dudarlo todos fuimos a la tienda y por nuestra parte compramos unos sándwiches. Viendo que ya era mediodía y lo que faltaba por llegar, estaba claro que íbamos a tener que comer en el interior del vehículo. El trayecto por carretera duró algo más de tres horas, que se nos hicieron un poco largas porque la minivan iba a reventar. Todos los asientos estaban ocupados, pero es que además, las maletas y mochilas no cabían todas en el maletero, con lo que algunas de ellas estaban distribuidas entre nuestros pies.
Ao Nang
Al llegar a Ao Nang nos dejaron frente a la agencia de viajes con la que habíamos contratado el traslado. Desde aquí tuvimos que caminar unos 10 minutos para llegar al Kokotel, nuestro alojamiento las próximas dos noches. Dejamos nuestras pertenencias en la habitación y fuimos a recorrer la calle principal. Fuimos caminando en dirección a la playa, aunque el objetivo era buscar una agencia donde contratar un tour para el día siguiente. Queríamos hacer una excursión para ver las islas Phi Phi, pero solo tendríamos tiempo de hacer una excursión de un día. En la calle principal había muchos puestos que vendían diferentes tours y preguntamos en algunos de ellos para saber el precio. Sabíamos lo que habían pagado algunas personas que habíamos conocido durante el viaje, así que pensamos que podíamos encontrarlo por menos.
Acabamos llegando a la playa y decidimos acercarnos para ver como era. Las vistas de los alrededores eran muy bonitas, con zonas rocosas y barcas típicas de cola larga en la orilla. Aunque comprobamos que como habíamos escuchado los últimos días, en el mar de Andaman estos días había medusas. Fuimos volviendo hacia el hotel y encontramos otro puesto de tours que estaba algo mejor de precio. Así que decidimos no dar más vueltas y contratamos la excursión para el día siguiente por un total de 3000THB por los tres.

Playa de Ao Nang

Playa de Ao Nang
Todavía quedaban un par de horas de la tarde y decidimos subir a la azotea del hotel, donde estaba la piscina. De esta manera aprovechamos para refrescarnos un buen rato en la piscina del Kokotel, mientras que también podíamos disfrutar de unas vistas viendo casi toda la ciudad. Estuvimos jugando en el agua hasta que vimos que empezaba a hacerse de noche, momento en que decidimos que era momento de volver a la habitación.

Ao Nang

Ao Nang
Bajamos a la calle en busca de un lugar donde cenar. De nuevo recorrimos un poco la calle principal, pero vimos que justo frente al hotel había un pequeño mercado. Supusimos que el mercado sería uno de los lugares más económicos para cenar y decidimos quedarnos aquí. Algunos de los puestos de comida tenían la carta envolviendo el mostrador, algo que ya habíamos visto en otros mercados, pero no por eso dejaba de sorprendernos. Pedimos un arroz frito con tortilla, un chicken satay, unas patatas fritas y un khao pad saparod. Junto con la bebida pagamos un total de 710THB, con lo que vimos que comer en Ao Nang no iba a ser tan económico como en los últimos días.

Night Market

Night Market – Khao pad saparod y chicken satay
Después de cenar volvimos a nuestra habitación. Al día siguiente vendrían a buscarnos al hotel entre 8:15 y 8:30 para la excursión que habíamos contratado. De modo que no tardamos mucho en irnos a dormir. El día de hoy solo había servido para hacer el traslado desde Koh Tao hasta Ao Nang, pero también para descansar un poco y jugar en la piscina del Kokotel.

































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