Día 5 (21/03/2024) - Khao Yai National Park ➞ Ayutthaya
Khao Yai National Park
Despertamos en nuestra habitación del hotel Farada y lo primero fue ver como estaba Liam. Aunque por la noche había vuelto a tener fiebre, ahora no tenía y parecía encontrarse mejor. Así que fuimos a la zona donde estaban las mesas para pedir el desayuno. Mientras tomábamos nuestro desayuno, el dueño se nos acercó y nos dijo que hoy iríamos solos, para que fuésemos más cómodos y poder ir al ritmo que marcase Liam.
Cuando acabamos de desayunar subimos a la furgoneta en la que iríamos durante el día. Hoy tendríamos a una chica como guía y a otra como conductora, algo que nos sorprendió muy positivamente, al ver que no eran trabajos reservados únicamente para hombres. La primera parada planificada era el centro de visitantes, aunque de camino hicimos algunas paradas. Primero pasamos por un mirador donde había varios vehículos estacionados y también nos detuvimos. En uno de los árboles que no estaba demasiado lejos, había algunas aves y con la ayuda de unos prismáticos pudimos verlos.

Khao Yai National Park
Hicimos una segunda parada porque había unos monos sobre la copa de los árboles y era un buen motivo para detenerse. Al principio no conseguíamos ver nada, pero de nuevo la chica que hoy nos hacía de guía sacó los prismáticos para que pudiésemos ver al primate. También nos explicó que esta especie puede ser de color negro o blanco, como el que estábamos viendo en esos momentos. Además, aprendimos que con la ayuda de los prismáticos se pueden sacar fotos con el móvil como si fuese un objetivo.

Khao Yai National Park - Mono
A los pocos minutos llegamos finalmente al centro de visitantes. Aprovechamos para ir al baño y tomar un café, sobre todo cuando vimos que en el bar tenían cafetera y no era el black coffee que estábamos tomando los últimos días. Antes de proseguir la marcha vimos que por los alrededores había gran cantidad de animales, entre ellos había varios lagartos en la orilla del río y sobre las ramas de algunos árboles. También pudimos ver algunos pájaros, el que más nos gustó fue uno con colores llamativos. El pájaro tenía plumas de color verde, amarillo, azul y negro.

Khao Yai National Park - Lagarto

Khao Yai National Park - Pájaro
Volvimos a la carretera para continuar con las visitas. Nuestra guía nos dijo que ahora iríamos a hacer un paseo por la selva y teníamos la opción de hacer una ruta circular de un par de horas o la opción de una ruta de cerca de cuatro horas y que abarcaríamos un trozo más grande. Mientras lo íbamos pensando hicimos una parada donde había otras furgonetas. Nuestra guía nos dijo que estaban viendo un escorpión y nos lo trajo a la furgoneta para que pudiésemos tocarlo. Pudimos comprobar que la coraza es muy dura y suave.

Khao Yai National Park - Escorpión
Cuando llegamos a la entrada para el paseo por la selva le dijimos a nuestra guía que habíamos decidido hacer la ruta larga. Liam se encontraba bien y estaba más animado que los días anteriores. Además, llevábamos la mochila de porteo y si se cansaba lo podíamos llevar nosotros. Lo primero que nos sorprendió cuando empezamos a caminar por la selva tailandesa fue ver árboles muy altos. Durante todo el recorrido fuimos vientos árboles muy grandes, incluso en uno de ellos pudimos subir a Liam para sacarnos algunas fotos.

Khao Yai National Park
Sin duda lo mejor del recorrido por la selva fue ver a diferentes animales. Vimos diferentes tipos de arañas y algunas serpientes. Sobre todo nos sorprendió una serpiente de un color verde muy llamativo y bastante grande. La guía dejó que nos acercásemos bastante porque no era una especie peligrosa.

Khao Yai National Park - Serpiente
También vimos otros tipos de animales. Entre ellos pudimos ver unos pocos monos, en esta ocasión eran de color negro, así que conseguimos ver los de dos colores de esta especie. Cada pocos metros íbamos viendo diferentes especies de insectos, como termitas, hormigas o bichos palo. En concreto vimos una gran colonia de hormigas que tenían colonizado un gran tronco de árbol derrumbado, el cual tuvimos que saltar para poder continuar el camino.

Khao Yai National Park - Mono
El último tramo de la ruta fue por una zona con menos vegetación y por tanto con menos animales. Aunque había menos árboles vimos que había un estanque donde seguro que durante el día irían gran cantidad de animales a beber. Justo antes del final del camino había una caseta de avistamiento. Subimos y dentro había paneles informativos explicando diferentes animales que se podían avistar. A esta hora no vimos ninguno desde aquí, así que no tardamos en bajar.

Khao Yai National Park

Khao Yai National Park
Volvimos a la furgoneta y nuestra guía nos dio la comida que previamente nos había pedido. Comimos un arroz frito con verduras y pollo. A continuación, nos pusimos en marcha para nuestra próxima parada donde llegamos en pocos minutos. Llegamos al parking de la cascada Haew Suwat. Fuimos caminando con nuestra guía hasta un mirador. Aquí nuestra guía nos explicó que en estas fechas no caía mucha agua porque estábamos en la época seca. También nos dijo que si queríamos podíamos seguir el camino, bajando por unas escaleras para llegar a la base de la cascada. Ella nos esperaría en la furgoneta con la conductora.

Khao Yai National Park – Haew Suwat Waterfall
Nuestra guía nos dio 20 minutos para disfrutar de esta cascada, así que sin perder el tiempo nos dispusimos a bajar por las escaleras. Llegamos a la base donde vimos que había un gran número de rocas, justo ante una zona donde se formaba una pequeña piscina natural con el agua que caía de la cascada. Liam estaba muy animado y quiso jugar en las rocas y sacarse varias fotos sobre ellas. También nos explicó que en el cole les habían enseñado la posición de calma y nos hizo ponernos en la posición del loto encima de alguna de las rocas frente a la cascada. Sin darnos cuenta pasó el tiempo que nos habían dado y aunque Liam se resistió un poco a irse, tuvimos que subir las escaleras para volver a la furgoneta.

Khao Yai National Park – Haew Suwat Waterfall
El plan para el resto de la tarde era seguir dando vueltas por el parque nacional para poder ver otros animales. Nuestra guía iba hablando con otros vehículos que pasaban por el parque y le avisaron que había un elefante. Nos pusimos en dirección a donde habían visto al elefante y al llegar vimos que había mucha gente. El elefante había salido a buscar agua para beber y cerca de una charca estábamos esperando a que saliera para volver a su casa. El tiempo que pudimos ver al animal fue de apenas un par de minutos, sin embargo pudimos ver como iba caminando tranquilamente en libertad y sin que nadie lo molestase. Aunque éramos mucha gente, estábamos a bastante distancia como para no molestarlo y solo le sacamos fotos.

Khao Yai National Park - Elefante
Mientras íbamos saliendo del parque, hicimos algunas paradas para observar otros animales. Pasamos por una zona donde había un buen grupo de monos. Nos detuvimos y nuestra guía dijo que podíamos acercarnos, aunque con un poco de cuidado. Cuando ya estábamos a punto de abandonar el parque, nuestra guía le dijo a la conductora que se detuviese. Había visto de lejos una serpiente sobre unas plantas. Alucinamos como pudo ver la serpiente a tanta distancia, pero tal como dijo, al acercarnos pudimos ver a la serpiente. Esta era diferente a las que habíamos visto durante el día, tenía el cuerpo bastante más estrecho y era de un color gris azulado.

Khao Yai National Park - Monos

Khao Yai National Park - Serpiente
Finalmente, abandonamos el parque nacional y volvimos al hotel. Cuando llegamos teníamos preparada la cena que nos habían puesto para llevar. Por la mañana habíamos dejado las mochilas en la recepción y la cena pedida para poder cenar en el tren. Pagamos al dueño de Green Leaf Tour 800THB por la habitación, 3800THB por el tour de día y medio y 955THB por todas las comidas, algo que nos pareció muy barato. Solo faltaba que alguien nos llevase hasta la estación. Aunque al principio tuvimos dudas si alguien nos llevaría, al final nuestra guía nos dijo que subiéramos a su vehículo para llevarnos a la estación.
Por el camino nuestra guía nos preguntó si en Ayutthaya, nos venían a buscar a la estación. Le dijimos que aunque lo habíamos preguntado en nuestro alojamiento, no nos habían contestado. Nos dijo que si teníamos el teléfono del alojamiento ella podía llamar para preguntarlo. Se lo dimos y escuchamos como hablaban en tailandés. Nos dijo que cuando llegásemos a Ayutthaya, si no había ningún tuk tuk le dijésemos a alguien de la estación que les llamase y nos vendrían a buscar. Nuestra guía nos dijo que nos recomendaba que no fuésemos caminando de noche de la estación hasta el alojamiento, que no era muy seguro. Finalmente, nos despedimos de ella y le dimos las gracias y una propina, por sus explicaciones durante el día y sus consejos.
Ayutthaya
Mientras esperábamos al tren, vimos que en el andén había varias personas que habían hecho el tour de la tarde del día anterior con nosotros, y con los que también habíamos coincidido en el hotel para comer, cenar y desayunar. El trayecto en tren era de aproximadamente 2 horas y aprovechamos para cenar. Estábamos un poco cansados de todo el día haciendo la excursión por el parque natural. Aunque el trayecto no era demasiado largo se nos hizo un poco pesado. Además, el tren iba lleno y cuando compramos los billetes el día anterior no había 3 asientos juntos, así que Miriam y Liam iban juntos y Sergio iba unos cuantos asientos más atrás.
Cuando llegamos a la estación vimos que una de las señoras que habíamos conocido en el tour iba sola y también buscaba un tuk tuk. La señora era francesa pero nos pudimos entender hablando inglés y decidimos compartir un tuk tuk. De este modo pagamos 150THB para poder ir desde la estación hasta nuestro alojamiento en Ayutthaya. El tuk tuk primero nos dejó a nosotros, así que bajamos y nos despedimos de la señora francesa, deseándonos mutuamente que fuera bien el resto del viaje.

Estación de Ayutthaya
Entramos en nuestro alojamiento y conocimos a los dueños. Como suponíamos por los mensajes que habíamos intercambiado, y lo que habían dicho por teléfono a nuestra guía del tour, no hablaban inglés. Con unas fotos nos preguntaron si para desayunar al día siguiente queríamos desayuno occidental o desayuno oriental. Les dijimos que queríamos desayuno occidental y nos dieron las llaves de nuestra habitación. Una vez en la habitación, sacamos lo imprescindible de las mochilas y nos fuimos a dormir. Estábamos todos muy cansados y al día siguiente teníamos muchas visitas por hacer en la ciudad antigua de Ayutthaya.

































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