Día 20 (05/04/2024) - Koh Yao Noi
Koh Yao Noi
Despertamos este primer día en nuestro alojamiento de Koh Yao Noi. Lo primero fue ir al comedor del resort para tomar el desayuno que teníamos incluido. Había una zona de buffet con cereales, tostadas, mermelada, pancakes y alguna opción de comida tailandesa. Además, nos preguntaron si queríamos huevos y como los queríamos. Tomamos un buen desayuno mientras mirábamos que podíamos hacer el día de hoy. Preguntamos en recepción la posibilidad de alquilar un sidecar y nos dijeron que ellos no tenían, pero que podían llevarnos a un sitio para alquilar uno.
Fuimos a preparar nuestra mochila con lo que necesitaríamos para ir a la playa y volvimos a la recepción. Los mismos chicos que vinieron a buscarnos el día anterior al muelle, nos llevaron a otra zona de la isla para alquilar el sidecar. Habíamos visto que la única opción de moverse por la isla era en moto, pero al ser 3 y ver que tenían sidecars preferíamos esta opción. Al llegar, la señora nos dijo si Sergio había llevado sidecar con anterioridad, le dijo que no y la señora le dijo que era más complicado. No nos lo acabamos de creer ya que parece más estable que una moto. La señora dijo que primero lo probásemos antes de decidir. Sergio probó el sidecar y vio que era muy inestable, sobre todo complicado de girar y mantener recto. De modo que volvimos al resort para alquilar con ellos una moto.

Koh Yao Noi - Sidecar
De nuevo en el Awana Villa Resort alquilamos una moto para los tres. En otra parte de Tailandia no lo habríamos hecho, pero en Koh Yao Noi apenas hay tráfico, así que no sería muy peligroso. De modo que alquilamos la moto y conduciríamos poniendo a Liam en medio. Nuestro alojamiento se encontraba en el sur de la isla. Viendo como era Koh Yao Noi, pensamos empezar por el lado oeste, pasando así por la zona más poblada de la isla, donde también tienen el mercado.
Pasamos primero a poner gasolina, algo que nos llamó mucho la atención. Tienen unos grandes barriles con los diferentes tipos de gasolina, una vez le dijimos cual queríamos, tuvieron que mover una palanca para hacer como una bomba hidráulica para que saliese la gasolina. Después fuimos al pueblo que consistía en unas pocas calles, había una zona con mercado, un 7 eleven y algunos restaurantes, pensamos que sería un buen lugar para cenar esta noche.
Seguimos en dirección norte siguiendo la carretera que va cerca de la costa oeste. Fuimos viendo que esta zona es muy boscosa, a ambos lados de la carretera había árboles. Cuando nos acercábamos más a la costa veíamos que en esta parte de la isla era casi todo manglares. Llegamos al final de la carretera, donde no había opción de continuar. Aquí había un muelle desde donde saldrían algunos barcos de pesca o para dar la vuelta a la isla. Dejamos la moto y fuimos caminando por el muelle para disfrutar de las bonitas vistas. Desde aquí podíamos ver lo verde que es esta isla, que por ahora está poco masificada por el turismo. También podíamos ver algunos islotes que hay por los alrededores, que salen como grandes rocas del agua.

Koh Yao Noi

Koh Yao Noi
A continuación, fuimos deshaciendo el camino por el que habíamos venido. Hasta el pueblo no había casi ninguna otra carretera. Por el camino nos detuvimos en una zona donde hay árboles de caucho. Vimos como en todos ellos tenían clavado un tubo y un cuenco para recoger la savia de estos árboles. Esta savia también se conoce como látex y es irritante para la piel y los ojos. Tiene muchos usos después de tratarlo químicamente y mezclarlo con otros productos.

Koh Yao Noi – Árbol del caucho
Uno de los restaurantes que habíamos visto con más recomendaciones en esta isla, estaba justo en la carretera por la que habíamos venido. Así que de vuelta decidimos parar a comer viendo que ya era mediodía. Como estábamos frente al mar pensamos que sería un buen lugar para comer pescado o marisco. Pedimos para compartir un chicken satay, unas gambas rebozadas, un arroz frito con calamares y gambas, y un pad thai con gambas. En esta isla de mayoría musulmana no tenían cerveza en los restaurantes, así que pedimos agua y zumos para acompañar la comida. Había sido una buena elección ya que como decían en las recomendaciones, estaba todo muy bueno. Además, pagamos en total 730THB, algo más de 18€ al cambio, teniendo en cuenta lo que habíamos pedido no era nada caro.

Comida en Tha Pradu Seafood – Gambas rebozadas

Comida en Tha Pradu Seafood – Arroz frito con gambas y calamares
Junto al restaurante había una pasarela que cruzaba entre algunas casas y por los manglares. A esta hora del día la marea estaba baja y el agua solo llegaba hasta el final de la pasarela. Fuimos caminando por la pasarela de hormigón y a ambos lados se veía tierra mojada, de la que iban saliendo pequeños caracoles por todos lados. Cuando la marea esta alta toda esta zona se llena de agua, llegando hasta donde están las casas y el restaurante donde acabábamos de comer.

Koh Yao Noi
De vuelta al pueblo vimos que había una carretera que cruzaba la isla de oeste a este. Decidimos ir por esta carretera y después ir hasta el norte del lado este. Al poco de ir hacia el norte el camino dejó de estar asfaltado y se hizo complicado ir por caminos de tierra llenos de baches y piedras. Pensamos que lo mejor era dar media vuelta. En la costa este había otro muelle desde el que salían barcas hasta la costa continental. Fuimos a preguntar por los horarios por si nos iba mejor para la vuelta dentro de dos días, aunque después de hablarlo pensamos que lo mejor sería hacerlo por el mismo muelle por el que habíamos llegado. Desde aquí había unas bonitas vistas de la costa, con una larga playa rodeada de vegetación.

Koh Yao Noi
Deshicimos parte del camino hasta que llegamos a la zona del pueblo. Compramos algunas cosas en el 7 eleven. Justo al lado había una pequeña tienda de donuts artesanales, compramos uno para cada uno para merendar. Volvimos al alojamiento y fuimos a la piscina grande del resort. Tuvimos la piscina casi para nosotros solos, solo había otra pareja. Pasamos un buen rato jugando con Liam que se lo pasó en grande. Estuvimos en la piscina hasta que vimos que el sol empezaba a bajar.

Koh Yao Noi - Merienda
Subimos a la moto para volver cerca del pueblo, donde había un pequeño muelle. Como habíamos visto junto al restaurante donde habíamos comido, había una larga pasarela que pasaba sobre los manglares. En esta ocasión con la marea alta, vimos como el agua inundaba todo a ambos lados.

Koh Yao Noi - Atardecer
Fuimos recorriendo la pasarela de hormigón mientras veíamos como el sol iba cayendo. El atardecer hacía que el cielo fuese tornándose naranja. La imagen era muy bonita, combinando el mar con algunos islotes al fondo y pequeñas barcas que estaban por la zona. Caminamos hasta el final del muelle, donde había unas escaleras para bajar hasta las barcas. Nos sentamos en los escalones para poder ver el atardecer con tranquilidad. Estuvimos viendo como el sol iba cayendo durante un buen rato, hasta que empezó a esconderse tras una montaña de otra isla que había en el horizonte. Junto al muelle había un pequeño parque y dejamos que Liam jugase un rato mientas todavía quedaba algo de claridad.

Koh Yao Noi - Atardecer

Koh Yao Noi - Atardecer
En pocos minutos aparcamos en el centro del pueblo. Desde aquí empezaba el mercado local que estaba a ambos lados de la calle. Como ya era de noche casi todas las paradas estaban cerradas, excepto en las que vendían comida y la gente estaba comprando algo para cenar. Nosotros queríamos probar algunos de los restaurantes que había en el pueblo y estuvimos mirando algunas opciones. Después de caminar un rato y pasar por tres o cuatro restaurantes, decidimos entrar en uno donde parecía que iba la gente local. Los otros que vimos eran algo caros, en cambio el Krua Koh Yao parecía más auténtico y económico.

Mercado de Koh Yao Noi

Restaurante Krua Koh Yao
En el Krua Koh Yao tenían opciones de menú infantil y Liam quiso uno de pollo rebozado con patatas. Para nosotros pedimos un pad see-ew y un massaman curry. En esta isla de mayoría musulmana, el massaman curry era uno de los platos estrella y realmente estaba muy bueno. El pad see-ew también estaba muy bien y a Liam también le gustó mucho su cena. Como habíamos visto al mediodía, en los restaurantes de esta isla no tenían alcohol, así que pedimos unos zumos para acompañar la cena. Con todo pagamos un total de 379THB, al cambio algo menos de 10€, así que realmente fue una cena económica.

Cena en Krua Koh Yao – Pad see-ew

Cena en Krua Koh Yao – Massaman curry
Después de cenar recorrimos las tiendas del mercado que seguían abiertas y encontramos una donde vendían alcohol. Compramos unas cervezas y volvimos al 7 eleven a comprar unos helados de postre. De nuevo en el alojamiento, Liam estaba muy cansado y quiso ponerse a dormir. Nosotros aprovechamos y nos metimos en nuestra piscina privada con las cervezas que habíamos comprado. Pasamos un buen rato refrescándonos en nuestra piscina antes de ir a dormir.

Awana Villa Resort Yaonoi

































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