Día 21 (06/04/2024) - Koh Yao Noi
Koh Yao Noi
Este segundo día en Koh Yao Noi volvimos a despertarnos sin prisas. Habíamos venido a esta isla poco turística a descansar y es lo que estábamos haciendo. Tal como hicimos el día anterior, lo primero fue ir al comedor del resort para tomar nuestro desayuno. Había lo mismo que el día, así que pedimos unos huevos revueltos y cogimos pan, pancakes, fruta, mermelada, zumo y café. Después de un desayuno bastante completo volvimos a la habitación a preparar la mochila para pasar la mañana.
Hoy queríamos visitar la zona sudeste de la isla en la que no habíamos estado. Solo habíamos pasado el día anterior de camino a probar el sidecar que finalmente no alquilamos y vimos que había algunas playas. Si en el lado oeste de la isla hay manglares, en el este hay largas playas de arena blanca. Primero paramos en Pasai beach, donde apenas había unas tres o cuatro personas en toda la playa. Pese a ser una playa larga, era algo estrecha y ya antes de bajar vimos que había medusas. Casi sin bajarnos de la moto tomamos algunas fotos y pensamos que era mejor seguir la carretera a ver si encontrábamos otra playa que estuviera mejor.

Koh Yao Noi – Pasai beach
Apenas tardamos unos cinco minutos en llegar a la siguiente playa. La Klong Jark beach nos pareció mejor que la anterior y decidimos quedarnos a pasar el resto de la mañana. Aunque también había medusas, como en toda esta zona del mar de Andamán estos días. Esta playa de arena blanca, además de ser muy larga, también era ancha y podíamos poner nuestras toallas lejos de la orilla, a la sombra de unos árboles que había junto a la carretera donde dejamos la moto. Con nosotros, éramos unas diez personas en toda la playa, casi parecía que estuviésemos solos.
El paisaje que teníamos alrededor era muy bonito, con mucha vegetación y también se veían islotes saliendo del mar. Vimos que cerca de donde habíamos puesto nuestras toallas, había unas camas que habían puesto unas señoras para dar masajes frente al mar. Lo estuvimos valorando, al final descartamos darnos un masaje aunque no hubiera sido mala idea. Aunque había medusas, el agua estaba tan clara que podían verse y pudimos bañarnos un poco teniendo mucho cuidado. El que iba mejor era Liam, ya que le habíamos comprado un traje de baño de cuerpo completo y no le podían picar. También había un par de columpios no muy lejos de donde habíamos puesto las toallas. Antes de irnos fuimos a uno de estos columpios, donde pasamos unos minutos.

Koh Yao Noi – Klong Jark beach

Koh Yao Noi – Klong Jark beach
Cuando vimos que era hora de comer, volvimos a la moto y fuimos hacia el norte. Cerca del muelle donde habíamos preguntado el día anterior, había otro restaurante del que habíamos leído buenas críticas. Paramos a comer en el Sea Gipsy Restaurant, un local que estaba prácticamente en medio de la nada. Pedimos dos pad thai y un curry verde, que nos sirvieron acompañado con un arroz de color azul. Para beber pedimos agua, ya que como vimos el día anterior, en los restaurantes de esta isla no sirven cerveza. La comida estaba muy buena y nos costó todo 530THB, poco más de 13€ al cambio en total.

Comida en Sea Gipsy Restaurant – Pad thai

Comida en Sea Gipsy Restaurant – Curry verde
Después de comer decidimos seguir dirección norte hasta llegar al muelle al que habíamos llegado el día anterior. Por el camino paramos en otra playa. Con la marea baja se podía llegar caminando hasta un pequeño islote lleno de árboles. Estuvimos tentados de llegar caminando, pero el sol apretaba demasiado y Liam estaba cansado. Pensamos que lo mejor sería volver al pueblo por la carretera que cruza la isla en horizontal, como habíamos hecho el día anterior. Por el camino Liam se quedó dormido en la moto, al ir entre nosotros dos no se caía y se pegó una buena siesta.

Koh Yao Noi
Paramos en el 7 eleven a comprar agua y un helado. Mientras comíamos el helado fuimos a dar una vuelta por el mercado que a esta hora estaba todo abierto. Vimos que había una gasolinera como la que habíamos visto el día anterior, con grandes tanques y bomba hidráulica. Aunque lo que más había era puestos de comida, los había de productos frescos y de comida ya cocinada.

Mercado de Koh Yao Noi - Gasolinera

Mercado de Koh Yao Noi
Había un poco de todo y vendían pescado, carne, verdura, fruta y platos típicos tailandeses puestos en bolsitas. También encontramos algunos puestos donde hacían la carne o el pescado al momento en unas pequeñas barbacoas. O las típicas salchichas y bolitas de carne puestas en pinchos que habíamos vistos por todo el país. También había otro tipo de tiendas, como podían ser de ropa o supermercados. Recorrimos el mercado y al llegar al final dimos la vuelta de nuevo hasta la moto. Hacía mucho calor y decidimos volver al alojamiento.

Mercado de Koh Yao Noi

Mercado de Koh Yao Noi
Pasamos la tarde disfrutando primero de nuestra piscina privada, jugando con Liam en el agua. También tuvimos tiempo de ir a la piscina grande del alojamiento, donde nadamos un rato y de nuevo jugamos con Liam. Estuvimos más de tres horas en remojo refrescándonos entre las dos piscinas. Como el día anterior, cuando vimos que el sol empezaba a caer, fuimos a cambiarnos para subir a la moto.
Volvimos al mismo muelle al que habíamos ido el día anterior. Fuimos cruzando tranquilamente la pasarela del muelle mientras veíamos como el cielo se iba anaranjado. El sol iba cayendo, acercándose a las pequeñas montañas de una isla que se veía en el horizonte. La imagen al completo que combinaba el mar, con islotes, barquitas y el sol naranja, nos había enamorado el día anterior, y no quisimos perdérnoslo en nuestra última tarde en esta isla. Cuando el sol ya se escondía, regresamos a buscar la moto.

Koh Yao Noi - Atardecer

Koh Yao Noi - Atardecer
Aparcamos de nuevo frente al 7 eleven, desde aquí podíamos ir caminando a los restaurantes de los alrededores. Vimos que había un restaurante que hacía un tipo de barbacoa tailandesa y decidimos probar. Pedimos una para dos personas aunque tuvimos suficiente para los tres. Consistía en una bandeja con verduras, huevo, setas y algunas bolitas de carne, por otro lado un plato con diferentes tipos de carne. La barbacoa iba en otra bandeja que se cubría con una tapa llena de agujeros. Para cocinarla nos pusieron agua en los laterales de la tapa y ahí poníamos las verduras y otros productos que había en la bandeja. Mientras, en la parte de las ranuras poníamos la carne que se cocinaba con las brasas que había debajo. Entonces fuimos comiendo la sopa que se hacía con el agua y lo que íbamos poniendo en ella, combinado con la carne.
La cena estuvo muy bien y nos pareció muy original, en total pagamos 678THB, unos 17€ al cambio. Mientras pagábamos en la caja que tenían junto a la barra, nos dijeron que hacía poco que habían abierto y nos pidieron que escribiéramos algo en la pared de la barra. Vimos que había varios escritos, la mayoría de unas pocas palabras y pusimos una frase diciendo que nos había gustado mucho la barbacoa.

Cena en Camp Food

Cena en Camp Food
Regresamos al alojamiento, para llegar a la habitación había que cruzar por la terraza del comedor. Vimos que hoy estaban tocando música en directo, aunque no nos convenció lo suficiente como para quedarnos. Preferimos ir a nuestra habitación y bañarnos en nuestra piscina privada, mientras tomábamos unas cervezas fresquitas que nos quedaban de las que habíamos comprado el día anterior. Liam no tardó en dormirse, así que nosotros pudimos estar un rato tranquilos en la piscina antes de ir también a dormir.

































Comments powered by CComment