Día 23 (08/04/2024) - Bangkok

Bangkok

En nuestra vuelta a la capital tailandesa nos tocó despertarnos pronto. Para hoy habíamos contratado una excursión para visitar dos mercados que están algo lejos de la ciudad. Se trata del mercado del tren Mae Klong y el mercado flotante Damnoen Saduak. Habíamos contratado el tour apenas dos días antes con el móvil y nos había costado 60€ en total por los tres, aunque era en inglés, en español todas las excursiones son bastante más caras.

Tal como habíamos pensado el día anterior, Sergio bajó al 7 eleven a comprar yogurt para Liam y dos sándwiches para cada uno de nosotros, además de café. En total pagamos por el desayuno 191THB, sin duda una de las formas más económicas de desayunar en Tailandia. Aunque seguramente si hay que desayunar del 7 eleven todos los días de un viaje largo, se puede hacer repetitivo. Desayunamos en la habitación y preparamos las mochilas para pasar casi todo el día fuera. Venían a buscarnos a las 8 a la puerta del hotel y cuando faltaban cinco minutos, nos llamaron desde la recepción diciendo que ya nos estaban esperando. Así que bajamos para subirnos al autobús que sería nuestro medio de transporte para hoy, o al menos para la mayor parte de la excursión.

Al subir al autobús conocimos al chico que sería nuestro guía durante el día de hoy. También había otro señor que hacía de guía, aunque se ocuparía principalmente de una chica japonesa que no hablaba inglés y él le iría traduciendo. Mientras íbamos hasta el centro comercial desde donde empezaríamos el tour, el guía que hablaba japonés nos preguntó de donde éramos. Le dijimos que éramos españoles y nos dijo que la chica japonesa había cenado la noche anterior paella en un restaurante español en Bangkok. Le dijimos que curiosamente nosotros habíamos cenado la noche anterior en un restaurante japonés, fue una gran coincidencia. En pocos minutos llegamos al centro comercial donde esperamos al resto de pasajeros. Mientras esperábamos pudimos ir a un 7 eleven que estaba justo al lado a comprar agua.

Mercado del tren Mae Klong

Sobre las 9 volvimos a ponernos en marcha y nuestro guía nos dijo que seguramente tardaríamos más de una hora en llegar. En Tailandia hay mucho tráfico y pese a ir por autopista estuvimos parados en algunos momentos. Por el camino nuestro guía fue explicándonos un poco la historia de Tailandia. Desde cuando eran diferentes reinos, pasando por la invasión birmana y llegando a la formación de la actual Tailandia. También nos fue explicando curiosidades de la cultura tailandesa, muchas de ellas ya las habíamos aprendido durante nuestro viaje, aunque para la gente que acababa de llegar al país eran novedades.

Tal como nos dijo nuestro guía, tardamos más de hora y media en llegar a la primera parada de la excursión. Paramos en la estación de tren de Ban Kalong y desde aquí iríamos en tren hasta el mercado de Mae Klong. Mientras esperábamos al tren, pudimos hacer una visita rápida a las salineras que hay justo enfrente. En la salinera de Ban Kalong vimos que tenían grandes parcelas llenas de agua del mar, que gracias al sol se iban secando. Después recogían la sal y la amontonaban en los almacenes. Pudimos entrar en estos almacenes donde vimos grandes montañas de sal preparada para ser empaquetada y vendida.

 

Salinera de Ban Kalong

Salinera de Ban Kalong

 

Salinera de Ban Kalong

Salinera de Ban Kalong

 

El tren llegó con algo de retraso y cuando estaba llegando, el señor que vigilaba la estación, se puso en medio de la vía haciendo indicaciones al maquinista. Éramos muchos los turistas que subíamos al tren y no pudimos sentarnos debido a la gran cantidad de gente que había. Este trayecto es prácticamente turístico, ya que tal como vimos apenas había gente local en el tren. El trayecto dura pocos minutos, ya que la siguiente parada es la última, precisamente el mercado de Mae Klong. Cuando estábamos llegando vimos que había muchísima gente junto a la vía del tren, sacando fotos y saludando. Supusimos que pocos minutos después nosotros haríamos lo mismo.

 

Mercado del tren Mae Klong

Mercado del tren Mae Klong

 

Al bajar en la estación nuestro guía nos dijo que teníamos que darnos prisa. Había que llegar a la zona del mercado antes de que el tren volviese a salir. Una vez llegamos, nos dijo que teníamos media hora libre para ver el tren y recorrer el mercado.

Primero nos quedamos en la terraza de un bar que había junto a las vías del tren. Pedimos una cerveza y un agua, mientras esperábamos a que el tren volviese a pasar en sentido contrario. En la terraza conocimos a una pareja española, en su caso este era su segundo día del viaje, mientras que para nosotros era el penúltimo. Intercambiamos con ellos impresiones del viaje y algunos consejos. A los pocos minutos pasó el tren y pudimos sacar fotos mientras pasaba. Cuando acabó de pasar saltamos a la vía y vimos como todos los bares y tiendas abrían los toldos, ponían sillas y productos para vender pegados a la vía.

 

Mercado del tren Mae Klong

Mercado del tren Mae Klong

 

Mercado del tren Mae Klong

Mercado del tren Mae Klong

 

Teníamos todavía tiempo de sobra y fuimos caminando sobre la vía del tren para ver las diferentes tiendas del mercado. Vimos que había algunas tiendas de souvenires, muchas tiendas de fruta y verdura, algunos bares y restaurantes, pescaderías y carnicerías. Había un poco de todo y se podía comprar casi de todo. Miramos algunos precios, pero pensamos que seguramente en Bangkok encontraríamos mejores precios y declinamos hacer compras por ahora. Cuando vimos que era la hora que nos había dicho el guía, volvimos sobre nuestros pasos. El autobús estaba a pocos metros de donde nos esperaba el guía para ir a la segunda visita de la excursión.

 

Mercado del tren Mae Klong

Mercado del tren Mae Klong

Mercado flotante Damnoen Saduak

En poco más de media hora llegamos a la segunda parada de la excursión, el mercado flotante Damnoen Saduak. Tal como se puede deducir por su nombre, se trata de un mercado que está sobre el agua, concretamente sobre un río de color marrón. Desde el autobús tuvimos que cruzar una parte del mercado que se podía recorrer caminando, hasta llegar a un muelle. En pequeños grupos de 4 o 5 fuimos subiendo a una barca.

 

Mercado flotante Damnoen Saduak

Mercado flotante Damnoen Saduak

 

Mercado flotante Damnoen Saduak

Mercado flotante Damnoen Saduak

 

Este mercado es muy turístico pero a la vez nos pareció muy original. Fuimos navegando por el canal principal mientras veíamos muchas tiendas. Las había de dos tipos, las que estaban sobre una plataforma de madera en el lateral del canal, y había otras que eran otras barcas con una persona que vendía sus productos. En el caso de que quisiéramos comprar algo, solo teníamos que señalarlo y nuestro barquero se detenía frente a la tienda. En una ocasión señalamos unas figuras y se paró, aunque nosotros no queríamos que parase porque pensamos que aquí sería más caro. Tuvimos que decirle varias veces a la señora de la tienda que no queríamos comprar nada.

 

Mercado flotante Damnoen Saduak

Mercado flotante Damnoen Saduak

 

Aunque parecía que el mercado no era muy grande, con la barca fuimos recorriendo varios canales y vimos que era bastante grande. En una ocasión vimos que un señor se tiró al agua a buscar algo, con lo marrón que estaba el agua seguramente no lo encontraría y no parecía muy agradable bañarse. Entre las tiendas que había en este mercado muchas eran de souvenires, aunque también las había de bebida, fruta, verdura y ropa.

 

Mercado flotante Damnoen Saduak

Mercado flotante Damnoen Saduak

 

Mercado flotante Damnoen Saduak

Mercado flotante Damnoen Saduak

 

Al volver, nuestro guía nos dijo que teníamos un rato para comprar o comer en el mercado. Viendo la hora que era decidimos ir primero a comer. Junto a la orilla había una zona de mesas y en el agua varias barcas donde hacían comida al momento. Pedimos para compartir un chicken satay y un pad thai que nos cocinaron directamente en las barcas. Después todavía nos quedó un rato para poder pasear por el mercado y compramos un surtido de especias, que sería nuestra primera compra para llevarnos a casa. Volvimos al punto de encuentro para subir al autobús y tuvimos más de una hora para volver al hotel.

 

Mercado flotante Damnoen Saduak

Mercado flotante Damnoen Saduak

 

Mercado flotante Damnoen Saduak

Mercado flotante Damnoen Saduak – Pad thai

Bangkok

Cuando llegamos al hotel era temprano y hacía mucho calor. Así que subimos a la terraza a darnos un baño en la piscina. Como nos pasó en todos los hoteles, estuvimos prácticamente solos en la piscina, en el rato que estuvimos solo hubo otras dos personas. Estuvimos jugando con Liam en el agua que se lo pasaba en grande. Pasamos más de una hora en la piscina, además de jugar con Liam, estuvimos hablando de como organizar algunas visitas secundarias que nos quedaban pendientes. De esta manera, para el resto de la tarde y noche pensamos que lo mejor sería ir a uno de los centros comerciales que queríamos visitar.

 

The Siam Heritage Hotel

The Siam Heritage Hotel - Piscina

 

Para ir hasta el IconSiam teníamos que cruzar el río desde uno de sus muchos muelles. Lo primero fue pedir un taxi para llegar al muelle. Pensamos en ir andando, pero teníamos más de media hora a pie y el sol ya estaba empezando a caer. Además, con un Uber vimos que solo eran 100THB, así que pedimos uno para ir más rápidos. Una vez en el muelle pagamos 12THB para poder cruzar los tres el río. Mientras esperábamos, pudimos ver los rascacielos que había en los alrededores, era un Bangkok muy diferente y mucho más moderno que el que habíamos visto los primeros días del viaje. En pocos minutos llegó un ferry al que subimos para cruzar el río.

 

IconSiam

Río

 

En poco más de cinco minutos llegamos al muelle que hay justo frente al centro comercial IconSiam. Al bajar del barco vimos que había muchísima gente y tuvimos que ir esquivando personas para poder salir del muelle y llegar a la entrada del centro comercial. Una vez dentro vimos que el IconSiam era realmente grande y había todo tipo de tiendas y para todos los bolsillos. Empezamos a recorrer el centro comercial sin rumbo fijo, simplemente queríamos pasear un rato por el interior.

Primero llegamos a una parte donde había una gran zona abierta llena de puestos de comida. Había sobre todo comida asiática tanto tailandesa como de otros países del continente. Dimos una vuelta y pensamos que sería buena idea cenar por aquí. Por ahora era temprano para cenar y seguimos paseando. Toda esta zona no era la típica de un centro comercial, además de la zona abierta llena de pequeños puestos, también había algunas figuras grandes y originales. Aunque también había tiendas de ropa en los alrededores.

 

IconSiam

IconSiam

 

IconSiam

IconSiam

 

Al salir de esta primera zona, llegamos a otra que se parecía más a un centro comercial convencional. Fuimos subiendo por las escaleras mecánicas para ver las diferentes plantas y así ver que en cada una había diferentes tipos de productos. Había tiendas de ropa, de comida, de juegos y en el último piso había restaurantes. También se podía salir a un balcón en el último piso y poder ver una gran imagen de los rascacielos iluminados de la noche tailandesa.

 

IconSiam

IconSiam

 

IconSiam

IconSiam

 

Volvimos al interior para buscar donde cenar. En este último piso había muchos restaurantes, pero eran más caros que la primera zona en la que habíamos estado. Aunque antes de irnos estuvimos un rato contemplando una gran cascada artificial en forma circular que había en la parte central, era algo realmente original. De vuelta a la zona de los puestos de comida, encontramos la parte de lujo del centro comercial. En esta zona había grandes marcas, desde Louis Vuitton hasta Ferrari. Dimos un pequeño paseo para ver estas lujosas tiendas, aunque sin entrar en ninguna sabiendo que no podríamos comprar nada.

 

IconSiam

IconSiam

 

IconSiam

IconSiam

 

Al bajar hasta el primer nivel, volvimos a la zona de restaurantes con gran cantidad de puestos de comida. Dimos una vuelta hasta que nos decidimos por que cenar cada uno. Pedimos diferentes platos para compartir y así probar diferentes platos. Liam quiso unos pinchos de pollo y también pedimos una sopa con gyozas y carne, y otro plato de arroz con carne en salsa. Para ser unos puestos estilo comida callejera estaba todo bastante bueno y solo por 358THB, al cambio aproximadamente 9€.

 

IconSiam

Cena en IconSiam

 

Después de cenar volvimos al muelle, donde vimos que ahora ya no había tanta gente y no había que hacer cola para subir al ferry. Pagamos de nuevo 12THB para poder cruzar los tres el río. Tal como habíamos hecho para venir, pedimos un Uber para poder volver al hotel, pagando en esta ocasión 123THB por el taxi. Al final se nos había hecho un poco tarde, así que al volver a la habitación fuimos directamente a dormir. El día siguiente sería muy largo, así que tendríamos que estar descansados.

 

Día 22Días 24 y 25

 

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