Día 3 (19/03/2024) - Bangkok
Bangkok
Durante esta primera noche en Bangkok vimos que Liam tuvo un pico de fiebre. No empezábamos bien el viaje en este sentido, aunque esperábamos que solo fuese una consecuencia del cansancio del viaje y del jet lag. Le dimos el medicamento respectivo y al poco rato la fiebre empezó a remitir. Cuando despertamos no tenía fiebre aunque no acababa de hacer buena cara. Esperábamos que conforme fuera pasando el día y fuese adaptándose al cambio horario, en los próximos días fuese mejorando.
Teníamos el desayuno incluido en nuestro hotel de Bangkok, así que nos vestimos y bajamos a desayunar. Como hicimos la noche anterior, nos sentamos en una mesa frente a la piscina. Para desayunar había un buffet con parte occidental y parte oriental. Había cereales, yogurt, fruta, huevos, salchichas o pan como parte occidental y arroz o tallarines con verduras como ejemplos de la parte oriental. Por nuestra parte, decidimos que este primer desayuno en Tailandia preferíamos la elección de desayuno occidental. También tomamos un café, que como veríamos el resto del viaje, tanto en hoteles como en restaurantes suele ser black coffee que no nos gusta demasiado.
Cuando acabamos de desayunar preparamos una mochila y viendo que Liam no estaba del todo bien, empezaríamos el día llevándolo en la mochila de porteo. La primera visita del día era una de las más importantes del viaje y estaba a poco más de 15 minutos caminando. Así que nos pusimos en marcha antes de que el calor sofocante empezara a hacer acto de presencia. Conforme nos acercábamos al Gran Palacio, empezamos a ver que todo eran edificios oficiales, como el ministerio de defensa.
Antes de llegar a esta primera visita, hicimos una parada rápida frente al Santuario del Pilar de la ciudad de Bangkok. Este edificio fue el primero de carácter oficial que se construyó en la ciudad en el año 1782, cuando la capital se trasladó a Bangkok por orden del rey Rama I. Vimos el pequeño edifico desde fuera y sin perder demasiado tiempo, teníamos muchas ganas de ver el palacio y este santuario no es de los más importantes de la ciudad.

Santuario del Pilar de la ciudad de Bangkok
Gran Palacio y templo del Buda Esmeralda
Desde el Santuario del Pilar tuvimos que esperar para poder cruzar una gran calle y llegar finalmente junto a las murallas que protegen el Gran Palacio. Tuvimos que caminar todavía unos metros más para llegar a la entrada, donde vimos que no se podía enseñar ni hombros ni rodillas. Sabíamos que los hombros hay que llevarlos tapados en todos los templos, pero en cuanto a las rodillas el día anterior habíamos visto que en los templos no impedían el paso. Como veríamos más adelante, el Gran Palacio es el único lugar de los que estuvimos donde exigían ir con las rodillas tapadas. Al ir en pantalón corto solo teníamos dos opciones, volver al hotel a cambiarnos o comprar unos pantalones que vendían en las cercanías de la entrada. Decidimos que la mejor opción era comprar los pantalones que nos costaron 150THB cada uno, para Liam no había problema.
Con nuestros pantalones largos volvimos a la entrada y pagamos 500THB por adulto y otros 200THB por una audioguía, por suerte Liam tenía entrada gratuita. En realidad la parte del recinto que se puede visitar está dividido en dos, una es la dedicada al templo del Buda Esmeralda y la otra es el propio Gran Palacio. Este palacio se empezó a construir en el año 1782 bajo el reinado de Rama I para ser la residencia real y lo fue hasta el siglo XX. Tras la muerte del Ananda Mahidol se trasladó la residencia real al Palacio Chitralada. Antes de acceder a la primera de las dos partes, empezamos a ver gran cantidad de pagodas y estatuas, que junto con las zonas verdes muy bien cuidadas, no hacían más que aumentar las ganar de hacer la visita.

Gran Palacio y templo del Buda Esmeralda
Una vez accedimos a la sección del templo del Buda Esmeralda vimos que había gran cantidad de edificios y estatuas, además de mucha gente. Decidimos que lo mejor era seguir el orden propuesto por la audioguía, aunque para ello tuvimos que buscar el primer punto de interés, para llegar había que cruzar toda la zona. Este primer punto de interés era la estatua del ermitaño hecha de bronce. Justo frente al ermitaño a un mortero y un pequeño mazo con los que preparaban sustancias medicinales.
A continuación, fuimos al claustro que rodea todo el recinto y donde en las paredes interiores hay pinturas murales que representan los episodios de Ramakien. Esto es la versión tailandesa del poema épico indio Ramayana, considerada una obra literaria importante escrita por Rama I. En total el poema lo completan 178 episodios, a los que hay que sumar otras 80 pinturas de dioses y de los personajes más importantes de Ramakien.

Templo del Buda Esmeralda - Estatua del ermitaño

Templo del Buda Esmeralda - Claustro
La ruta continúa visitando una serie de edificios y construcciones. El primero de ellos es la gran estupa dorada, en tailandés Pra Sri Rattana Chedi. Es un edificio en forma de campana y acabado en punta que está recubierta de pequeños azulejos dorados. Seguimos la visita pasando frente a la biblioteca real, el panteón real, el pabellón Pra Nak, la capilla suprema y una reproducción en miniatura de Angkor Wat. Esta reproducción de Angkor Wat nos llamó mucho la atención, ya que nos recordó a la que se encuentra en el Palacio Real de Phnom Penh y que visitamos en nuestro viaje a Camboya.

Templo del Buda Esmeralda – Estupa dorada

Templo del Buda Esmeralda – Reproducción en miniatura de Angkor Wat
Además de los diferentes edificios que componían el complejo del templo del Buda Esmeralda, también vimos gran cantidad de estatuas. Entre ellas nos llamaron mucho la atención algunas que representan a guardianes gigantes, aunque parecen ser unos demonios. Otra de las estatuas más importantes es la estatua de la diosa Kun Lam, que se encuentra frente a la capilla real del Buda Esmeralda.

Templo del Buda Esmeralda – Guardián gigante

Templo del Buda Esmeralda – Diosa Kun Lam
Aunque en todo este recinto hay muchos edificios, por encima de todos ellos destaca la Capilla del Buda Esmeralda. Como su propio nombre indica, en el interior se guarda la estatua del Buda Esmeralda, uno de las más importantes para los tailandeses. La figura tiene tan solo 66 centímetros de altura pero se sitúa sobre un pedestal de 10 metros de altura. Pese a su nombre, la estatua está hecha en una sola pieza de jade verde. Accedimos al interior para poder ver esta tan venerada imagen de Buda, aunque en su interior no era posible hacer fotos y tuvimos que contentarnos con tomar algunas desde fuera.

Templo del Buda Esmeralda – Buda Esmeralda
Sin darnos cuenta llevábamos más de una hora recorriendo este primer recinto, así que después de ver el Buda Esmeralda, acabamos de ver algunos de los edificios que nos quedaban. Dimos un paseo rápido para ver el pabellón Ratchakoramanuson y el pabellón Rachapaongsanusorn, ambos son muy parecidos y tienen una arquitectura típica tailandesa. También pasamos junto al pabellón de Buda Gandhara, este nos gustó bastante más que los dos anteriores, sobre todo por su fachada frontal.
Cruzamos al segundo recinto donde se encuentra realmente el palacio. Al entrar en esta parte, vimos que justo a la izquierda había una serie de edificios que no se podían visitar, ya que había una puerta que estaba cerrada. De modo que fuimos directos al Palacio Chakri, considerada una obra arquitectónica mezcla de la arquitectura tailandesa y la occidental. Fue mandado construir por Rama V en el año 1876 al arquitecto británico John Clunich. Su construcción finalizó en 1882, justo para la celebración del centenario de Bangkok. En la fachada se pueden ver la mezcla de los estilos occidental con líneas rectas y el estilo tailandés en el tejado.

Gran Palacio – Palacio Chakri
A continuación llegamos hasta el Palacio Dusit, mandado construir en 1789 por el rey Rama I. Se caracteriza por tener planta en forma de cruz griega y estar cubierto por tejados escalonados de estilo tradicional tailandés. Antes de abandonar el recinto también pudimos ver junto a este último palacio, el pabellón Abhorn Bimok hecho de madera y es muy bonito pese a ser pequeño. Solo nos quedaba devolver la audioguía de camino a la salida, aunque el puesto donde había que devolverla estaba un poco apartado y nos costó encontrarlo.

Gran Palacio – Palacio Dusit
Comida
Cuando abandonamos el Gran Palacio y el templo del Buda Esmeralda era mediodía. Fuimos directos a buscar donde comer y tal como habíamos visto al llegar, vimos que no había restaurantes en los alrededores. Caminos en dirección a la siguiente visita para comer cerca de este lugar. Finalmente, llegamos a una calle con varios restaurantes y sin pensarlo mucho entramos en uno de ellos, en concreto entramos en el Js restaurant. Liam parecía encontrarse algo mejor y le pedimos unas gyozas y patatas fritas. Para nosotros pedimos unos stir fried noodle chicken y un tom yum kung. Estos son otros dos platos típicos de la cocina tailandesa y nos gustaron mucho.

Comida – Stir fried noodle chicken

Comida – Tom yum kung
Cuando estábamos acabando de comer, Liam dijo que le dolía la barriga y sin darnos tiempo a reaccionar vomitó. Fuimos al baño con Liam y limpiamos lo que había manchado en la mesa. No estábamos muy seguros de que le podía pasar, apenas había probado nada de la comida tailandesa y solo había bebido agua embotellada. Dudábamos mucho que fuera por algo que hubiera ingerido, así que empezamos a pensar que podía ser una reacción a una vacuna que le habíamos puesto apenas cinco días antes de empezar el viaje. No estábamos muy seguros de que hacer, pero en el restaurante tampoco nos podíamos quedar, así que pedimos un black coffee y la cuenta. Definitivamente este tipo de café no nos gusta nada y sería la última vez que lo pediríamos. La comida en total nos costó 774THB, al cambio aproximadamente 19,55€.
Wat Pho
Al salir del restaurante Liam solo dijo que estaba cansado, así que dejamos que durmiese en la mochila de porteo. Justo delante teníamos el Wat Pho, una de las visitas imprescindibles de Bangkok. Decidimos entrar mientras pensábamos si buscar un médico o seguir dándole a nuestro hijo medicamentos que habíamos traído nosotros. Llegamos a la entrada y pagamos 600THB para poder entrar. Como en el resto de templos, solo pagamos los adultos, Liam entraba gratis al tener solo 4 años.
El Wat Pho, aunque su nombre oficial es Wat Phra Chetuphon Vimolmangklararm Rajwaramahaviharn, también es conocido como el templo del Buda Reclinado. El templo fue construido en el siglo XVII y ampliado por el rey Rama I en el año 1788, después de establecer la capital del país en Bangkok. Durante esta ampliación hizo traer desde la antigua capital de Ayutthaya diferentes estatuas y objetos. El recinto del Wat Pho tiene un total de 80.937 m2, en el cual hay varios edificios, pagodas y estatuas.
Por nuestra parte fuimos directos al pabellón principal donde se encuentra el Buda Reclinado, el motivo principal para visitar este templo. El Buda Reclinado es una imagen de Buda de 46 metros de largo por 15 metros de alto, lo que la convierte en la estatua de un Buda Reclinado más grande de Tailandia. Como su propio nombre indica, se trata de una estatua de Buda en posición reclinada. La escultura está hecha de ladrillo y estuco, la cual está laqueada y bañada en pan de oro.

Wat Pho – Buda Reclinado

Wat Pho – Buda Reclinado
Al edificio que alberga al Buda Reclinado solo se puede acceder por una puerta y salir por otra, para que la gente que visita a este Buda se entorpezca lo mínimo posible. De este modo, cuando entramos lo primero que vimos fue la cabeza del Buda y poco a poco fuimos avanzando hasta los pies. Mientras íbamos caminando fuimos sacando fotos, esperando nuestro turno ya que había mucha gente a esta hora. Finalmente llegamos a los pies, en los cuales vimos unos curiosos dibujos en la planta de los pies.

Wat Pho – Buda Reclinado

Wat Pho – Buda Reclinado
De nuevo en el exterior, decidimos que era momento de recorrer un poco el resto del recinto. Pasamos frente a algunos pabellones y claustros donde había varias figuras de Buda, pero en esta ocasión eran más pequeños. Entramos en alguno de los pabellones que íbamos viendo y en estos vimos que había un pequeño altar con una estatua de Buda sobre un pedestal. Frente a la imagen de Buda había un espacio para que la gente pudiera situarse para rezar.

Wat Pho

Wat Pho
Llegamos a una zona donde había muchas estupas o chedi. Tenían una forma y colores que nos llamaron mucho la atención y pasamos unos minutos en esta parte del recinto. Mientras estábamos mirando las estupas, Liam dijo de nuevo que le dolía la barriga y volvió a vomitar. Decidimos que era momento de ponernos en contacto con nuestro seguro para que nos dijeran a que hospital podíamos ir.
Mientras esperábamos a que nos contestasen fuimos a buscar la salida del templo. De camino a la salida vimos que había una zona de primeros auxilios y decidimos que no perdíamos nada porque mirasen a ver si sabían que le pasaba a Liam. Había dos monjas que hacían las funciones de enfermeras y les explicamos lo que le pasaba a Liam, aunque no sabían mucho inglés conseguimos que nos entendieran. Nos dieron suero para que por lo menos se fuese hidratando ya que había vomitado.

Wat Pho - Estupas
Wat Arun
Cuando salimos teníamos dos opciones mientras esperábamos a que el seguro respondiese. Podíamos ir al hotel o cruzar el río y hacer la última visita importante del día. El resto de visitas que teníamos pensadas hacer hoy quedaban descartadas, pero como mínimo queríamos hacer las más importantes y solo nos quedaba el Wat Arun. Liam dijo que estaba bien en la mochila de porteo, así que decidimos que mientras esperábamos la respuesta del seguro podíamos hacer la visita al Wat Arun. Para poder llegar a este templo tuvimos que ir al muelle más cercano y cruzar el río Chao Phraya que cruza toda la ciudad de Bangkok. Para subir a la barca tuvimos que pagar 5THB por adulto, Liam subía gratis. El trayecto apenas dura unos 5 minutos para poder llegar a la otra orilla.

Río Chao Phraya
En la otra orilla, el muelle está justo frente a la entrada del Wat Arun, así que apenas tuvimos que caminar para pagar la entrada que era de 200THB por adulto. El Wat Arun es también conocido como el templo del Amanecer, aunque su nombre oficial es Wat Arunratchawararam Ratchaworamahavihara. Fue construido cuando la capital todavía era Ayutthaya, aunque posteriormente los reyes Rama I, II, III y IV realizaron ampliaciones y reformas.
Para acceder al recinto del templo tuvimos que cruzar una puerta que estaba vigilada por dos guardianes gigantes, como los que habíamos visto durante la mañana en el templo del Buda Esmeralda. Hay una primera zona donde vimos que había algunos pabellones, pequeñas pagodas y figuras de Buda repartidas por el claustro, parecido a lo que habíamos visto en el Wat Pho.

Wat Arun

Wat Arun
A continuación, pasamos al prang central y edificación más llamativa del recinto. Este prang tiene 77 metros de altura y está construido en estilo jemer. Sin duda, es el edificio más llamativo y que más nos gustó del Wat Arun. Rodeamos parte del edificio y así pudimos verlo desde diferentes ángulos.

Wat Arun
Después de unos minutos viéndolo desde cierta distancia, cruzamos la valla que rodea esta sección para acercarnos hasta este prang central. Es posible subir por unas escaleras hasta cierta altura del edificio y ver así los alrededores. También pudimos ver que junto al prang principal hay algunas estupas que son más pequeñas que la central, pero también nos llamaron mucho la atención. Hicimos una visita rápida a este templo porque queríamos volver al hotel para darle medicación a Liam.

Wat Arun

Wat Arun
Bangkok
Cuando llegamos al hotel Liam se encontraba mejor pero estaba cansado. Pasamos el resto de la tarde en la habitación para que Liam se recuperase. Poco antes de cenar el seguro nos dijo a que hospital podíamos ir pero estaba muy lejos y Liam se encontraba mejor, sobre todo después de darle la medicación. Así que decidimos seguir dándole esta medicación y si no mejoraba ya iríamos al hospital.
Para cenar decidimos preguntar en recepción si era posible pedir cena en alguna pizzería para que la trajeran al hotel. El chico de la recepción fue muy amable y hasta nos dejó su móvil para que pudiéramos hacer el pedido. De este modo cenamos pizzas en la habitación y unas cervezas que compramos en el bar del hotel. Aunque Liam había pasado mal día, vimos que al pasar parte de la tarde en la habitación y con la medicación estaba mejor.
Cenamos pronto y pusimos a nuestro hijo a dormir para que pudiese descansar. En cuanto a las visitas del día, habíamos podido hacer las visitas imprescindibles y las que no habíamos podido ya las veríamos los últimos días del viaje cuando volviésemos a Bangkok. Por nuestra parte tampoco tardamos mucho en irnos a dormir. Al día siguiente tocaba empezar nuestra ruta por Tailandia, cambiaríamos Bangkok por el parque nacional de Khao Yai, así que después de dejar las maletas más o menos preparadas fuimos a descansar.

































Comments powered by CComment