Día 4 (31/08/2024) - Siena ➞ San Gimignano ➞ Volterra ➞ La Spezia
Siena
Despertamos en nuestro alojamiento de Siena y no tardamos mucho en recoger nuestras pertenencias para ir al coche. Fuimos directos a desayunar a la Pasticceria Corsini Siena que habíamos visto el día anterior. Tenían un gran surtido de pastas y repostería, así que tomamos un buen desayuno para afrontar un día que sabíamos estaría plagado de visitas y de muchos kilómetros.
Después de desayunar fuimos a visitar la Fortaleza de los Medici que estaba justo al lado. La fortaleza fue construida en el siglo XVI, aunque fue destruida y vuelta a construir, debido a la guerra con los españoles. La estructura actual es la reconstrucción que se dio entre los años 1561 y 1563, por orden de Cosimo I de Medici. Accedimos a la fortaleza y subimos a sus murallas que dan una forma rectangular al recinto. Dimos una vuelta completa sobre las murallas y descubrimos que en cada una de sus cuatro esquinas había un baluarte de forma pentagonal. Desde aquí arriba pudimos ver unas magníficas vistas de la ciudad de Siena. En el patio interior de la fortaleza pudimos ver que había un anfiteatro.
Siena – Vistas desde la Fortaleza de los Medici
San Gimignano
A continuación, fuimos hasta el pueblo de San Gimignano, también conocido como el pueblo de las torres. Lo primero que nos encontramos al llegar es que aquí no hay parking gratuito. En toda la zona alrededor del casco antiguo hay parkings de pago y a estas horas estaban bastante llenos. Dejamos nuestro coche en uno de los parkings de pago y caminando unos pocos minutos entramos a la ciudad antigua. Al entrar nos encontramos con la iglesia de Sant'Agostino, construido en el siglo XIII y entramos para descubrir que tenía un interior sencillo. Al salir buscamos la Porta San Matteo para empezar a recorrer la via San Matteo, una de las principales de la ciudad antigua.

San Gimignano – Via San Matteo
La via San Matteo es muy bonita y nos parecía estar caminando por la época Medieval. Las casas de piedra y las torres hacen que sientas haberte transportado en el tiempo. En pocos minutos caminando por esta calle llegamos al corazón del casco antiguo. Primero llegamos a la piazza del Duomo, aquí se encuentra como su propio nombre indica la catedral de la ciudad, aunque también el palazzo Comunale, la torre Rognosa o la torre Chigi entre otros edificios. Por ahora no teníamos intención de detenernos y continuamos caminando.
Solo tuvimos que salir por una de las esquinas de esta plaza para llegar a la siguiente, la piazza della Cisterna. Esta segunda plaza nos pareció muy bonita, rodeada de casas. Aunque lo que más llamaba la atención era el pozo que había en la zona central y que da nombre a la plaza. Pasamos unos minutos en la plaza de la Cisterna, sobre todo porque a Liam seguían llamándole mucho la atención los pozos y quería mirar en el interior de todos los que nos íbamos encontrando.

San Gimignano – Piazza del Duomo

San Gimignano – Piazza della Cisterna
Era ya mediodía y seguimos caminando con la intención de buscar donde comer. Nos costó encontrar un restaurante, empezamos a caminar por la via San Giovanni, llegando hasta el otro extremo del pueblo. Mientras caminábamos pasamos por la iglesia de San Francisco, que nos llamó mucho la atención por su fachada y por no ser un edificio muy alto, algo que nos pareció muy curioso.

San Gimignano – Iglesia de San Francisco

San Gimignano – Via San Giovanni
Al llegar a la Porta San Giovanni dimos la vuelta para entrar en una de las pastelerías por las que habíamos pasado. En la Pasticceria Armando e Marcella tenían un buen surtido de foccacias, así que pedimos en total 4 focaccias para comer y estaban bastante buenas. Además, el precio tampoco estaba nada mal, ya que pagamos en total por comer 33,9€.

Comida en San Gimignano - Focaccia
Empezamos a desandar el camino en dirección a la piazza della Cisterna. Sin embargo, antes de llegar no pudimos evitar desviarnos por la via Palestro que nos pareció muy bonita. Para nuestra sorpresa, fuimos a parar a la via Degli Innocenti donde hay un mirador. Desde aquí tuvimos de nuevo unas vistas magníficas de la Toscana. A diferencia de los días anteriores, la zona que estábamos visitando hoy era mucho más verde, debido a que hay más olivos y viñedos. Además, desde aquí también podían verse algunas de las torres del pueblo.

San Gimignano – Via Palestro

Vistas desde San Gimignano
De nuevo en la piazza della Cisterna fuimos a buscar la Gelateria Dondoli. Quizá hoy no habíamos tenido la mejor comida del viaje, sin embargo, probamos la que estaba considerada como la mejor heladería de 2024. Tuvimos que hacer un poco de cola pero en pocos minutos teníamos cada uno nuestro helado, pagando en total 10,5€. Hemos de decir que los helados estaban realmente buenos, tanto el de limón, como el de mango y como el de pistacho. No estamos seguros si realmente es el mejor helado del mundo, pero sin duda es uno de los mejores.

San Gimignano – Gelateria Dondoli
Nos sentamos junto al palazzo Comunale a tomar el helado, en unas escaleras a la sombra. Cuando acabamos nuestro helado, Liam dijo que quería subir a la torre. En San Gimignano hay muchas torres y pensamos en subir a la Torre Grossa, que es la torre del palazzo Comunale. Miriam prefirió quedarse abajo, así que subimos Liam y Sergio, pagando solo una entrada de adulto de 9€. La subida es un poco cansada y cada vez las escaleras eran más estrechas, además la cima es algo pequeña. Sin embargo, las vistas desde la parte más alta de la torre son impresionantes. Se puede ver todo el pueblo de San Gimignano, además de los campos de olivos, trigo, viñedos y demás que tanto caracterizan el paisaje de la Toscana.

San Gimignano – Vistas desde la Torre Grossa
Al bajar de la Torre Grossa fuimos a dar una vuelta rápida por el Parco della Rocca. Desde la cima de la torre a Liam le había llamado la atención esta zona del pueblo. Este parque es la antigua fortaleza de la ciudad y en estos momentos estaban montando un festival con muchos puestos de bebida y comida. En apenas unos minutos dimos la vuelta para recorrer las calles de San Gimignano, viendo de nuevo como destacan las torres de este pueblo. El pueblo de San Gimignano nos había gustado mucho pero era momento de volver al coche para continuar con las visitas de hoy.

San Gimignano
Volterra
La última parada que hicimos en la región de la Toscana fue en el pueblo de Volterra. Entramos al pueblo por la via San Lino, pasando por una de las puertas principales de la ciudad antigua. Lo primero que nos sorprendió fue ver que no había mucha gente, veníamos de San Gimignano donde había gente por todas partes. A los pocos metros llegamos a una bifurcación y tomamos la via Franceschini. Por esta calle empezamos a ver de lejos el campanario de la catedral y sabíamos que por aquí llegaríamos hasta una de las principales visitas de Volterra.

Volterra - Campanario
Tal como suponíamos, llegamos a la catedral de Santa Maria Assunta. No era tan impresionante como las que habíamos visto en Siena o en Lucca. Justo frente a la entrada, aunque separado unos metros, estaba el baptisterio de San Giovanni Battista. Primero miramos si se podía entrar en el baptisterio, pero la puerta parecía estar cerrada. Después fuimos a entrar a la catedral, pero una chica que había junto a la puerta nos preguntó si teníamos la entrada. No sabíamos que hubiese que comprar ninguna entrada y le dijimos que no. No teníamos intención de volver a pagar para entrar en una iglesia, de modo que decidimos seguir con la visita a Volterra.

Volterra – Catedral de Santa Maria Assunta

Volterra – Baptisterio de San Giovanni Battista
Rodeamos la catedral para llegar a la piazza dei Priori, la plaza principal de Volterra. En esta plaza se encuentran los edificios más relevantes del casco antiguo. Entre ellos se encuentran el pallazzo dei Priori, que hace las funciones de ayuntamiento, el palazzo Pretorio o la torre del Porcellino entre otros. La plaza era muy grande y a estas horas no había casi nadie, lo que daba la sensación de que fuese muy amplia.

Volterra – Piazza dei Priori

Volterra – Piazza dei Priori
Desde la plaza fuimos callejeando hasta llegar a las ruinas del teatro romano. La via Lungo le Mura del Mandorlo por donde veníamos queda por encima del teatro y pudimos ver las ruinas desde las alturas. Era posible bajar y recorrer las ruinas pero había que pagar entrada. Como en otros viajes hemos visto ruinas romanas, muchas más grandes y en mejor estado, pensamos que en esta ocasión teníamos suficiente con ver este teatro desde esta posición elevada.

Volterra – Teatro romano
Seguimos callejeando por Volterra, paseando por calles que nos transportaban a la época Medieval, tal como nos había pasado en otros pueblos de esta región italiana. Tras pasar el teatro, a los pocos metros llegamos a la porta Fiorentina y desde aquí volvimos a la zona central de la ciudad antigua. Mientras seguíamos callejeando por las calles de Volterra, continuábamos viendo que había poca gente, cosa que no paraba de extrañarnos.

Volterra – Porta Fiorentina
A continuación, subimos por una calle que nos llevó hasta el parque arqueológico Enrico Fiumi. En esta pequeña colina hay una gran zona verde y las ruinas de una acrópolis etrusca. Por nuestra parte nos dedicamos a recorrer la zona verde, rodeándola por un camino marcado. Desde aquí tuvimos unas vistas de la Fortalezza Medicea, la antigua fortaleza de la ciudad. Debido a la altura de la colina, también había unas buenas vistas del casco antiguo, donde sobresalía la torre del ayuntamiento y la torre del Porcellino. Al final del recorrido, encontramos un parque infantil y dejamos que Liam jugase un rato.

Volterra – Fortalezza Medicea

Volterra
Cuando bajamos de la colina fuimos a tomar un café. Al salir de Volterra teníamos muchos kilómetros por delante y así estaríamos más despejados. Mientras volvíamos al coche, pasamos por un mirador que hay junto a la piazza Martiri della Libertá. Desde aquí tuvimos unas últimas vistas de la Toscana que tanto nos había gustado. Tocaba despedirse de esta región italiana y que mejor manera que disfrutando de un paisaje tan característico de la Toscana.

Volterra – Vistas de la Toscana
La Spezia
Desde Volterra tuvimos que conducir cerca de 150 kilómetros para llegar a La Spezia. Tardamos aproximadamente 2 horas con las que dejábamos atrás la Toscana para llegar a Liguria. Habíamos elegido La Spezia para hacer de campo base para visitar la Cinque Terre. Desde esta ciudad italiana es muy fácil visitar los pueblos de Cinque Terre en tren y dispone de alojamientos más económicos. Lo primero que hicimos al llegar a La Spezia fue ir a buscar el apartamento que teníamos reservado para las próximas tres noches. Dejamos las maletas y fuimos a buscar donde cenar.

Cena en La Spezia
Cuando llegamos a La Spezia era un poco tarde y cuando conseguimos aparcar el coche en el centro de la ciudad, fuimos con un poco de prisa para encontrar un restaurante. Pasamos por delante de algunos hasta que decidimos entrar en Officina del Mare. Tal como intuimos por el nombre, aquí tenían básicamente pescado para cenar, de modo que pedimos dos entrantes y un pescado al horno para compartir entre los tres. Sin duda la cena no iba a ser económica, pagamos en total 100€. Después de cenar, volvimos al alojamiento para dormir. Al día siguiente queríamos empezar a visitar la Cinque Terre.
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