Día 14 (30/03/2024) - Chiang Mai ➞ Koh Tao
Chiang Mai
Despertamos pronto por última vez en Chiang Mai durante este viaje, después de haber pasado en esta ciudad las últimas 5 noches. Bajamos a desayunar al comedor del hotel y tomamos un desayuno abundante, porque no sabíamos en que momento podríamos comer hoy. La noche anterior habíamos reservado para las 9 de la mañana el servicio gratuito que ofrecían en el hotel para llevarnos al aeropuerto.
Cuando acabamos de tomar el desayuno subimos a recoger nuestras mochilas y bajamos a la entrada del hotel. A los pocos minutos nos dijeron que podíamos subir a la minivan que nos llevaría al aeropuerto. Apenas tardamos unos 15 minutos en llegar al aeropuerto de Chiang Mai, que era bastante pequeño. Debido a las dimensiones de este aeropuerto, facturar las maletas y pasar el control fue bastante rápido. Llegamos frente a la puerta de embarque un buen rato antes de que abriesen. Una vez llamaron para embarcar tardamos solo unos minutos en estar sentados en el avión, listos para nuestra siguiente parte del viaje por Tailandia.
Surat Thani
El vuelo que nos llevó desde Chiang Mai, en el norte de Tailandia, a Surat Thani en el sur del país, duró algo menos de dos horas. Al bajar del avión vimos que este aeropuerto también era pequeño. Tardamos poco en recoger nuestras mochilas y fuimos a buscar la zona donde estaban las agencias de transporte. En esta misma parte del aeropuerto también había un par de bares y pensamos que sería buen momento para comer. Pedimos unas hamburguesas para cada uno y una bolsa de patatas, seguro que no iba a ser la mejor comida del viaje.

Aeropuerto de Surat Thani
Teníamos contratado el traslado desde el aeropuerto hasta Koh Tao y después de comer nos acercamos al puesto de la agencia de viajes. Nos pidieron la reserva y nos dieron unas pulseras para identificarnos. Pidieron que esperásemos hasta que nos llamasen. Hicimos tiempo jugando con Liam al escondite por esta zona del aeropuerto. Hoy era un día de pasar muchas horas sentados y había que aprovechar estos momentos para moverse, y sobre todo, para que Liam pudiese jugar y no se aburriese.
Cuando nos llamaron fuimos un buen grupo de turistas siguiendo al guía hasta un autobús. Nada más salir a la calle vimos que estaba empezando a llover. Apenas nos había llovido en todo el viaje y ahora que llegábamos a la zona de playas vimos que estaba lloviendo. Por suerte, solo duró unos minutos y cuando llegamos al muelle volvía a hacer sol. De nuevo nos pidieron que esperásemos unos minutos hasta que nos llamasen. Había una pequeña tienda y decidimos comprar agua y algunos snacks por si nos entraba hambre un poco más tarde.
Al poco rato nos llamaron para embarcar en el barco que nos llevaría finalmente a nuestro destino de hoy. El trayecto en barco duraba 4 horas, algo que en principio ya nos pareció que era un poco demasiado. Nos sentamos en una de las primeras filas y nos hicieron ponernos el chaleco salvavidas. El trayecto se nos hizo muy largo, sobre todo para Sergio que a medio camino empezó a marearse. La segunda parte del trayecto fue un poco tortuosa para Sergio, aunque consiguió llegar sin vomitar.
Koh Tao
Sobre las seis de la tarde llegamos al puerto de Koh Tao. Cogimos nuestras pertenencias y salimos del barco. Entre vigilar a Liam y el mareo de Sergio, nos despistamos y nos dejamos la mochila de porteo en el barco o en el muelle. No nos dimos cuenta de esto hasta la noche cuando quisimos usar la mochila de porteo. No llegamos a saber donde la habíamos dejado olvidada porque tampoco la conseguimos recuperar.
Antes de salir del muelle empezamos a asombrarnos con esta isla paradisíaca de Tailandia. Sacamos algunas fotos desde el mismo muelle, desde donde podíamos ver que el sol empezaba a caer. Salimos del muelle y esperamos a que vinieran a buscarnos. Habíamos preguntado en el alojamiento por el servicio de pick up y nos dijeron que no había ningún problema. Aunque tardaron bastante, finalmente vinieron a buscarnos y nos llevaron al Assava Dive Resort, que estaba bastante lejos como para ir caminando, sobre todo con el equipaje.

Koh Tao

Koh Tao
Llegamos a nuestro alojamiento para las próximas dos noches y fuimos a la recepción para hacer el check-in. En este resort las habitaciones eran pequeñas cabañas de madera y nos dijeron cual era la nuestra. Tal como hicimos los otros días del viaje, cuando habíamos tenido muchas horas de traslado, decidimos aprovechar la piscina. A estas horas ya estaba cayendo la noche y estuvimos solos en la piscina. Pasamos cerca de una hora refrescándonos en esta piscina que también usan para hacer algunos cursos de buceo.

Assava Dive Resort
Después de tomar una buena ducha salimos a la calle a buscar donde cenar. Aquí es cuando nos dimos cuenta que habíamos perdido la mochila de porteo, aunque en los próximos días intentamos encontrarla preguntando en la recepción y en el muelle, no lo conseguimos. Así que tuvimos que pasar el resto del viaje sin esta mochila que nos ayudaba a llevar a Liam y nos iba muy bien.
Nada más salir del resort solo tuvimos que seguir el camino de tierra que llegaba a una calle bastante animada. Había algunos restaurantes, agencias para contratar excursiones y también algunos negocios de masajes. Caminamos un poco mirando varios restaurantes y al final nos decidimos por el restaurante Famoso. Como habíamos comido un poco mal al mediodía, pensamos que lo mejor para compensar era pedir un buen pad thai y Liam quiso una pizza. Contando que pedimos dos cervezas y un agua, pagamos en total 540THB, unos 13,5€ al cambio.

Cena en Famoso - Pad thai
El día de hoy lo habíamos pasado para ir desde Chiang Mai hasta Koh Tao. Aunque habíamos pasado gran parte del día sentados estábamos cansados, sobre todo Sergio debido al mareo en el barco. Así que después de cenar no tardamos en irnos a dormir. Al día siguiente queríamos recorrer parte de la isla para conocerla y disfrutar de la playa.

































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